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martes, 6 de mayo de 2014

Hatha Yoga Pradipika: capitulo cuarto

Capítulo Cuarto — Samâdhi


Samâdhi.
4.1. Loor a Shiva, el guru que se presenta en forma de nada, bindu y kâla; quien se consagre a él alcanzará el estado sin mancha y se librará de mâyâ.
4.2. A continuación se expone la técnica del samâdhi que vence a la muerte, conduce a la felicidad (eterna) y a la gloriosa disolución en brahman.
4.3-4. Rajayoga, samâdhi, unmani, manonmani, amaratva, laya, tattva, shûnyashûnya, paramapada, amanaska, advaita, niralamba, niranjana, jivanmukti, sahaja y turiya son sinónimos.
4.5. Samâdhi: así como un grano de sal se disuelve en el agua y se convierte en uno con ella, durante el estado de samâdhi se produce una unión similar entre mente y âtman.
4.6. Cuando no hay movimiento de prâna (duante kumbhaka) y la mente se disuelve en el sí mismo, tal estado de armonía se denomina samâdhi.
4.7. El estado de equilibrio, unión de jivâtman y paramatman, que se produce cuando cesan todos los procesos mentales, es samâdhi.

Efectos.
4.8. ¿Quién conoce realmente la grandeza del rajayoga?; gracias a la enseñanza impartida por el guru, se alcanza jñâna, mukti, sthiti y siddhi.
4.9. Sin la ayuda de un auténtico guru, es muy difícil lograr la renuncia a los deseos (vairâgya), la percepción de la verdad y el auténtico estado natural de samâdhi (sahajâvasthâ)
4.10. Cuando se ha despertado kundalini mediante la práctica de âsana, kumbhaka y mudra, el prâna se disuelve en el vacío (shûnya) de brahmarandhra.
4.11. El yogui que ha despertado a shakti y se ha liberado de todo karma, alcanzará de forma natural el auténtico estado de su ser (samâdhi).
4.12. Cuando prâna fluye por sushumna y la mente se disuelve en el vacío (shûnya), el conocedor del yoga (que ha logrado detener el flujo de las modificaciones mentales) extirpa las raices del karma.
Conclusión.
4.13. Loor a Ti, ¡oh, amara!, que has conquistado incluso el tiempo, en cuyas fauces sucumbe el universo con todas las cosas animadas e inanimadas.

Prâna.
4.14. Amaroli, vajroli y sahajoli, se consiguen con éxito cuando la mente es reducida a un estado de equilibrio perfecto y prâna fluye por sushumna.
4.15. ¿Cómo podría obtenerse jñâna si prâna todavía vive (se halla activo) y la mente aún no ha muerto (no ha detenido sus procesos mentales)?; solamente quien logre permanecer en la inmovilidad, deteniendo prâna y mente, alcanzará la liberación.
4.16. Una vez dominada la técnica para abrir sushumna y hacer que prâna fluya por su interior, hay que practicar en un lugar adecuado (y no descansar) hasta que kundalini se establezca en brahmarandhra.

Sushumna.
4.17. Sol y luna originan la división del tiempo en forma de día y noche; sushumna (sin embargo) devora el tiempo; esto es un gran secreto.
4.18. Hay 72.000 nâdi en el cuerpo; de todos ellos, sushumna es el que contiene la energía divina (shambavi—shakti) que apacigüa a Shiva; los otros no son de gran uso.
4.19. Con prâna controlado, hay que despertar a kundalini y encender el fuego gástrico para entrar en sushumna sin temor.
4.20. Cuando prâna fluye a través de sushumna se alcanza manonmani-âvasthâ; otro tipo de prácticas son simples esfuerzos del yogui.

Prâna y mente.
4.21. Cuando se detiene prâna se detienen también los procesos mentales; quien controle la mente, controlará también prâna.
4.22. Las dos causas de actividad mental son prâna y vâsanâ; la inactividad de una de ellas provoca la inactividad de la otra.
4.23. Cuando la mente está absorta, prâna se detiene; cuando prâna está suspendido, la mente permanece quieta.
4.24. Mente y prâna están relacionados entre sí como la leche y el agua (que contiene), siendo sus actividades coincidentes; si existe movimiento de prâna, existe movimiento mental, y si hay actividad mental, la hay de prâna.
4.25. Si se suspende la actividad de una de ellas (mente y prâna), la otra parará; si una actúa, la otra también actuará; si no permanecen quietas, los sentidos estarán siempre activos; si se consigue controlarlas, se alcanzará moksha.

Mente y mercurio.
4.26. La naturaleza de la mente consiste en estar en movimiento continuo, igual que la del mercurio; cuando ambos quedan inmóviles, ¿hay algo en este mundo que no pueda lograrse?
4.27. ¡Oh Parvati! Tanto el mercurio como el prâna, cuando se inmovilizan, se vencen todas las enfermedades; cuando mueren (se vuelven inactivos), proporcionan vida; cuando se controlan, la levitación es posible.

Prâna, mente y semen.
4.28. Cuando la mente queda quieta, prâna se detiene y, en consecuencia, bindu permanece inmóvil; cuando bindu permanece estable, el cuerpo adquiere fuerza y estabilidad, a su vez.
4.29. La mente domina los indriya y depende de prâna; laya produce prâna y, a su vez, depende de nada.

Liberación.
4.30. La quietud mental en sí misma se llama moksha, aunque otros puedan denominarla de distinta forma; en cualquier caso, cuando mente y prâna se disuelven, sobreviene una indefinible alegría.

Laya.
4.31. Cuando cesa el movimiento respiratorio y la atracción por los objetos de los sentidos, cuando el cuerpo permanece inmóvil y se detienen las modificaciones mentales, el yogui experimenta el layayoga.
4.32. Cuando cesa completamente toda actividad mental y física se produce el indescriptible estado del layayoga, del cual sólo el sí mismo es consciente, pues está mas allá de las palabras.
4.33. La disolución tiene lugar en brahmarandhra, en el lugar adonde se dirige la concentración; en el indiferenciado brahman se disuelve avidyâ, por medio de la cual existen los bhûta y los indriya, y la energía (shakti) que se halla en todo ser vivo.
4.34. La gente dice “laya, laya”, pero, ¿qué es realmente laya?: es el estado de olvido de los objetos de los sentidos, debido a que los samskâra dejan de actualizarse.

Shambhavimudra.
4.35. Los vedas, los shastras y los purânas son como prostitutas (pues están disponibles para todo el mundo); en cambio shambavimudra se encuentra cuidadosamente guardada, como una mujer honesta.
4.36. Shambavimudra consiste en concentrar la mente en el interior (en cualquiera de los chakra) mientras se mantiene fija la mirada en un objeto exterior, sin parpadear; los vedas y los shastras mantienen este mudra en secreto.
4.37. Shambavimudra es un estado en que mente y prâna se vuelven uno con el objeto interno, mientras la mirada permanece fija, como si todo lo viera, cuando en realidad no ve nada; cuando, gracias al guru, se alcanza ese estado, mas allá del vacío y del no-vacío (shûnyashûnya), en que todo se convierte en manifestación del gran Shambu, entonces se manifiesta la realidad.
4.38. Tanto shambavimudra como khecharimudra, aunque difieren en el punto en que se fija la mirada y en el objeto de concentración, tienen en común que ambas proporcionan el estado de felicidad que tiene lugar cuando se disuelve la mente en el vacío (en âtman), el cual es un estado de bienaventuranza en sí mismo.
4.39. El estado unmani surge de forma natural cuando la mirada se dirige hacia la luz que aparece en la punta de la nariz, se levantan un poco las cejas y se concentra la mente, como se ha explicado antes (shambavimudra).
4.40. Algunos se engañan con las promesas de los âgama, otros con las perplejidades de los vedas y otros mas con la dialéctica; ninguno de ellos conoce aquello (unmaniâvasthâ) con cuya ayuda se puede cruzar el océano de la existencia.
4.41. Con los ojos semicerrados, la mirada fija en la punta de la nariz, la mente en calma y la corriente de prâna en ida y pingala detenida, permaneciendo en un estado de quietud (corporal, sensual y mental) se alcanza lo más elevado en forma de luz radiante que es la fuente de todas las cosas y, en sí mismo es todo, la suprema realidad; ¿qué más se puede decir?

Lingam.
4.42. No se debe adorar el lingam ni de día ni de noche; el lingam ha de adorarse sólo cuando han dejado de existir el día y la noche

Khecharimudra.
4.43. Cuando prâna, que normalmente fluye por los nâdi derecho e izquierdo, (los abandona y) se mueve por sushumna, entonces se puede practicar khecharimudra hasta alcanzar la perfección, sin lugar a dudas.
4.44. Cuando el vacío (shûnya) entre ida y pingala (sushumna), devora la corriente de prâna, indudablemente khecharimudra se vuelve perfecto.
4.45. Entre ida y pingala hay un espacio vacío donde se aplica la lengua para la práctica de khecharimudra.
4.46. Khecharimudra, que recoge el néctar procedente de la luna, es la amante visible de Shiva; la entrada del incomparable y divino sushumna debe bloquearse con la lengua invertida, vuelta hacia el velo del paladar.
4.47. Sushumna también quedará bloqueado cuando se llene de prâna; esta es la perfecta khecharimudra que conduce al unmani-âvasthâ.
4.48. Entre las cejas está la sede de Shiva, el lugar donde la mente se aquieta; este estado mental (samâdhi) se conoce como turiya, al que no tiene acceso el tiempo (la muerte).
4.49. Se ha de practicar khecharimudra hasta que se alcance el estado de yoganidra; el tiempo (la muerte) no existirá para quien lo logre.

Disolución.
4.50. Una vez se ha liberado la mente de todo objeto y concepto, ya no se desarrollan mas pensamientos; entonces se parece a una vasija vacía rodeada y llena de akâsha.
4.51. Cuando cesa la respiración exterior (con la práctica de khechari), también lo hace la interior (producción de prâna); entonces, la corriente de prâna y la corriente mental se detienen en el lugar apropiado (brahmarandhra).
4.52. El practicante que día y noche dirige el flujo de prâna (a través de sushumna), consigue disolver la mente allí donde prâna se disuelve.
4.53. Hay que inundar el cuerpo de pies a cabeza con el néctar (que fluye de la luna); así, el cuerpo se dotará de gran fortaleza y valor.
4.54. Centrar la mente en shakti y mantener shakti en el centro de la mente; observar la mente con la mente y hacer del supremo estado (samâdhi) el objeto de concentración.
4.55. Colocando el sí mismo (âtman) en medio de akâsha y akâsha en medio del sí mismo, reduciendo todo a la naturaleza de akâsha (mas allá del tiempo y del espacio), no se piensa en nada más.
4.56 Así, el yogui en estado de meditación se vacía por dentro y por fuera como una vasija en akâsha, y, al mismo tiempo, se llena por dentro y por fuera como una vasija en el océano.
4.57. No debe haber procesos mentales sobre cosas externas o internas; se han de abandonar todos los pensamientos subjetivos y objetivos, y no hay que pensar en nada.
4.58. La totalidad de este mundo es solo una creación de la mente, incluso la misma actividad mental es una ilusión; cuando se trasciende la mente, compuesta de procesos mentales, se halla descanso en aquello que no cambia; con seguridad, ¡oh Rama!, se ha conseguido la paz.
4.59. Igual que el alcanfor en la llama y la sal en el agua, la mente se disuelve en contacto con la realidad (âtman).

Maya.
4.60. Todo lo que se presenta ante la mente no es mas que lo cognoscible, pues la mente es el conocimiento mismo; cuando el proceso de conocimiento y el objeto de concentración se absorben recíprocamente, desaparece toda dualidad.
4.61. Todo en este mundo, tanto animado como inanimado, es una creación de la mente; cuando la mente alcanza el estado trascendente (unmani-âvasthâ), deja de experimentarse la dualidad.

Conclusiones.
4.62. Cuando se abandonan todos los objetos de conocimiento, la mente se disuelve (en el absoluto sat—cit—ânanda) y sólo permanece el estado kaivalya.
4.63. Los diferentes caminos que conducen al samâdhi, que utilizan distintas técnicas, fueron descritos por los grandes maestros de la antigüedad, los cuales basaron las enseñanzas en su propia experiencia.
4.64. Loor a sushumna, a kundalini, al néctar que fluye de la luna, al manonmani-âvasthâ y al gran shakti, en forma de conciencia pura.

Nadam.
4.65. Ahora se describe la práctica de nada (anahata), tal como la enseñó Gorakshanatha, válida incluso para los menos ilustrados, incapaces de comprender la realidad.
4.66. El Primigenio Señor Shiva ha mostrado innumerables caminos que conducen a laya, pero parece que el mejor de todos ellos es la práctica de nadam.
4.67. El yogui, sentado en muktâsana y adoptando shambavimudra, debe escuchar atentamente el sonido interior que se oye en el oído apropiado.
4.68. Cerrando los oídos, la nariz, la boca y los ojos, entonces se oirá claramente un sonido en el purificado sushumna.

Etapas.
4.69. Toda práctica de yoga contiene cuatro etapas: arambhavasthâ, ghatâvasthâ, paricayâvasthâ y nishpattyavasthâ.

Arambhâvasthâ.
4.70. Arambhavasthâ: cuando brahmagranthi (situado en anahatachakra) es atravesado (con la práctica de prânâyâma), se experimenta una especie de beatitud en el shûnya (akâsha del corazón) donde se oyen sonidos tintineantes, como de joyas, en el centro del cuerpo.
4.71. En cuanto se hace audible el sonido en el vacío (interior), el cuerpo del yogui se vuelve resplandeciente y brillante; emana una exquisita fragancia, se aleja de la enfermedad y su corazón se llena de prâna y felicidad.

Ghatâvasthâ.
4.72. Ghatâvasthâ: en la segunda etapa prâna se une con apana, nada y bindu y entra en el chakra medio (el del corazón); ahora las âsana se perfeccionan y surge la sabiduría divina.
4.73. Cuando el vishnugranthi es atravesado (por prâna durante kumbhaka), la felicidad divina está próxima; en el vacío de vishuddhachakra, surge un sonido que retumba, como de timbales.
25 los oídos deben cerrarse con los pulgares, los ojos con los índices, la nariz con los dedos medio y anular y la boca colocando los meñiques en la comisura de los labios.

Paricayâvasthâ.
4.74. Paricayâvasthâ: en la tercera etapa se percibe un sonido parecido al de un mardala situado en el entrecejo; entonces, prâna entra en el gran vacío (mahashûnya, es decir, sushumna), la sede de todos los siddhi.
4.75. Una vez superado el estado de felicidad puramente mental (logrado al escuchar los sonidos místicos), se experimenta de forma espontánea la felicidad que deriva del conocimiento de âtman; entonces, se superan todos los desequilibrios (de los dhatu), los dolores, la vejez, la enfermedad, el hambre y el cansancio.

Nishpattyâvasthâ.
4.76. Nishpattyâvasthâ: una vez atravesado el rudragranthi, el prâna alcanza el asiento de îshvara (en el akâsha entre las cejas); entonces se escucha el sonido como de una la flauta que asume la resonancia de la vina.
4.77. La integración mental (en un estado en el cual la dualidad sujeto-objeto no existe) se denomina rajayoga; el yogui, se convierte ahora en maestro de creación y destrucción, igual que îshvara.
4.78. Se le llame o no liberación, esto es la felicidad perfecta; esta felicidad proviene de laya y se consigue a través del rajayoga.

Hatha y Raja.
4.79. Hay muchos que solo son hathayoguis, y no conocen el rajayoga; estos son simples practicantes que nunca alcanzarán los (verdaderos) frutos de sus esfuerzos.

Unmaniâvasthâ.
4.80. La contemplación en el espacio situado entre las cejas es la mejor forma de alcanzar el unmani-âvasthâ en poco tiempo; incluso para las personas de intelecto limitado ésta es la forma más adecuada para alcanzar el rajayoga. El estado de laya que nace de nada, proporciona esta experiencia de forma inmediata.
4.81. (Todos) los grandes yoguis que han logrado el estado de samâdhi a través de la concentración en nada, han experimentado en sus corazones una felicidad inigualable, mas allá de toda descripción y que sólo puede ser conocida por el bendito maestro (Sri Gurunatha).

Práctica del nadam.
4.82. El muni, cerrados sus oídos con los pulgares, escucha (atentamente) el sonido místico (en su interior) hasta que alcanza lo inmutable (turiya).
4.83. Por medio de la práctica de la escucha atenta, el sonido interior sobrepasa gradualmente a los sonidos exteriores; así, el yogui en quince días puede superar la inestabilidad mental y alcanzar la felicidad.
4.84. En las primeras etapas de la práctica se pueden oir diversos sonidos fuertes, pero a medida que se progresa se vuelven más y más sutiles.
4.85. Al principio se oyen interiormente varios sonidos como el rugir del océano o como el trueno, como el del tambor o el del timbal; en la etapa intermedia los sonidos se escuchan como un tambor mardala, la concha, la campana o el cuerno; finalmente, el sonido se asemeja al de las campanillas, la flauta, la vina o las abejas.
4.86. Los distintos sonidos se escuchan desde el centro del cuerpo.
4.87. Aunque todavía se escuchen los sonidos fuertes, como el del trueno o el del timbal, hay que dirigir la atención exclusivamente a los mas sutiles.
4.88. Aunque la atención pueda alternarse entre los sonidos fuertes y los sutiles, se ha de impedir que la mente vague por todas partes, al ser de naturaleza inestable.
4.89. En cualquier sonido interno en que la mente fije primero su atención, se puede lograr estabilidad cuando se funden (laya) mente y sonido.
4.90. La mente absorta en nada no siente atracción por los objetos de los sentidos, igual que una abeja que cuando bebe el nectar (de las flores) no se preocupa de su olor.
4.91. El afilado hierro de nada refrena la mente, que se comporta como un elefante loco (dificil de controlar) vagando por el jardín de los objetos sensoriales.
4.92. Cuando se ha despojado a la mente de su (habitual) naturaleza inquieta y se halla sujeta con las cuerdas de nada, alcanza la mayor estabilidad, como un pájaro al que se le han recortado las alas.
4.93. El que desea alcanzar el dominio del yoga ha de reducir al máximo toda la actividad mental y, con la mente totalmente concentrada, meditar exclusivamente en nada.

Semejanzas.
4.94. Nada es como la trampa que captura al ciervo interno (la mente); y también como el cazador que mata al animal interior (el pensamiento conceptual).
4.95. Nada es como el cerrojo de la puerta que encierra el caballo (el pensamiento conceptual) del yogui; por consiguiente, se ha de meditar diariamente sobre nada.
4.96. La mente y el nada son como el mercurio y el sulfuro que, cuando se unen, la mezcla se solidifica y el mercurio (la mente) pierde su naturaleza activa, capaz incluso de moverse sin apoyo en el akâsha de brahman.
4.97. Cuando la mente se sumerge en nada es como una serpiente absorta en la unidad, que se olvida de toda inquietud y no huye a ninguna parte.

Asamprajñatasamâdhi.
4.98. El fuego que quema un trozo de madera se apaga cuando ha consumido toda la madera; así también la mente, cuando permanece concentrada (y no busca mas combustible), se disuelve en nada.
4.99. La mente (antahkarana) es como un ciervo que, atraído por el sonido del reclamo, se queda inmóvil y puede ser herido facilmente por un arquero (es decir, totalmente silenciada por aquel que domina prâna).
4.100. Lo que se puede oir ahora es la resonancia mística de un sonido; y la quintaesencia de eso que se oye es el supremo objeto de conocimiento, la consciencia absoluta (caitanya); antahkarana (mente) se vuelve una con caitanya, se disuelve en ella; este es el supremo estado de Vishnu (el omnipenetrante ser).
4.101. El concepto de akâsha (el substrato del sonido) existe sólo mientras el sonido puede escucharse; la máxima realidad (brahman) expresada en el silencio, es el supremo atman.
4.102. Todo lo que se escucha bajo forma del místico nada es realmente shakti; es el estado que está más allá de toda forma, en el que los elementos (tattva) se disuelven (laya), es el Supremo Señor (parameshvara).

Unmaniâvasthâ.
4.103. Todas las prácticas del hathayoga y el layayoga no son más que medios para conseguir el rajayoga; quien logre el rajayoga triunfará sobre la muerte.
4.104. La mente es la semilla, el hathayoga el suelo y vairâgya el agua; con estos tres elementos crece
rápidamente el árbol (kalpavriksha) del unmani-âvasthâ.
4.105. Por medio de la constante meditación en nada, se destruyen todos los deseos acumulados, y la mente y el prâna se disuelven definitivamente en la inmaculada consciencia absoluta (vacía de todas las gûna).
4.106. Durante unmani-âvasthâ el cuerpo se parece a un trozo de madera y el yogui no se inmuta ni por los fuertes sonidos de la concha marina ni por el del dundubhi.
4.107. El yogui que supera todos los estados y se libera de todos los pensamientos, parece como muerto (es decir, inmutable ante los estímulos externos) y se halla liberado, sin duda alguna.

Samâdhi.
4.108. Un yogui en samâdhi no resulta dominado por el proceso del tiempo (la muerte), ni por el fruto de las acciones (karma); nada ni nadie puede afectarle.
4.109. Un yogui en samâdhi no recibe nada a través de los sentidos; no se conoce a si mismo ni a los demás.
4.110. Aquel cuya mente no está despierta ni dormida, libre de los recuerdos y del olvido, para quien nada permanece quieto o activo, es realmente un liberado (jivanmukti).
4.111. Un yogui en samâdhi es insensible al calor y al frío, al dolor y al placer, al honor y al insulto.
4.112. Ciertamente, se trata de una persona liberada, de aspecto saludable (con la mente clara y despejada), que parece dormido pero está despierto, que no inspira ni espira (debido al sostenimiento de kumbhaka).
4.113. Un yogui en samâdhi no puede ser herido por ningún arma, ni ser atacado por nadie; está mas allá de las influencias de mantras y yantras.

Conclusión.
4.114. Pero, mientras prâna no entre en sushumna y alcance su meta en brahmarandhra, mientras bindu no esté controlado mediante la contención de la respiración, mientras la mente no refleje su auténtica naturaleza durante la meditación, los que hablan de conocimiento espiritual no son mas que charlatanes y tergiversadores.

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lunes, 5 de mayo de 2014

Tolasana (Iyengar)

Tola significa báscula. Esta postura se asemeja al platillo de una balanza; de ahi su nombre.



TÉCNICA
1.- Siéntese en Padmasana.
2.- Apoye las palmas de las manos en el suelo a ambos lados de las caderas. Espire, eleve el tronco y mantenga el equilibrio sólo con las manos, estirando los brazos.
3.- Descanse en el suelo, descruce las piernas, cambie el cruce y mantenga de nuevo el equilibrio sobre las manos.
4.- Mantenga el equilibrio tanto tiempo como le sea posible.

EFECTOS
Esta asana fortalece las muñecas , las manos y las paredes abdominales.

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domingo, 4 de mayo de 2014

Origen del Hatha Yoga


Las antiguas escuelas tántricas de la India fueron el lugar donde se desarrolló y de donde surgió lo que hoy conocemos como Hatha Yoga.

El Hatha Yoga es un desarrollo medieval. Fueron los adeptos al Tantrismo los que iniciaron la visión dinámica del universo, creando una nueva actitud hacia el cuerpo humano y la existencia física en general. En el Kula Arnava Tantra se expresa esta actitud: "¿Cómo puede lograrse el objetivo humano sin el cuerpo? De esta forma, en posesión de un cuerpo, se deben efectuar acciones meritorias (punya) (1.18)." "Entre los 840.000 tipos de seres vivos, solo a través del cuerpo humano puede adquirirse el conocimiento de la Realidad (1.14)." Dentro del Tantra, el movimiento Siddha utilizó técnicas que constituyeron mas adelante la cuna del Hatha Yoga. Especialmente las escuelas de los Nâthas, en la zona de Bengala, y de los Mahesvaras, en el Sur de la India. Concretamente, la tradición hindú asocia la creación del Hatha Yoga con Goraksha Nâtha y su maestro, Matsyendra Nâtha, hacia el siglo X d.C. El término nâtha significa señor o maestro y se refiere al yogui que disfruta tanto de la liberación como de los poderes paranormales (siddhi).

Matsyendra recogió la tradición de los Kaula y fue el creador del Nâthismo, aunque legendariamente se considera que la fuente del linaje Nâtha pertenece al mismo Shiva y a veces se le invoca como Âdinâtha (Señor Primordial). Sin embargo, la invención del Hatha Yoga se atribuye expresamente a su discípulo Goraksha, aunque bastantes prácticas de esta escuela existían desde mucho antes. A su vez, Goraksha fundó la escuela Kâmphata, que hoy en día tiene adeptos repartidos por toda la India en forma de eremitas y grupos monásticos.

Aproximadamente en el siglo VI d. c., cuando la gran influencia de los textos de dichas escuelas prevalecía en toda la India, surgió la escuela Natha. Este movimiento espiritual fue instaurado por Goraksanatha, el primer natha yogui (de maestro, señor, protector). La tradición se remonta al gurú supremo: Adinatha Isvara, natha primordial de quien procede todo el conocimiento transmitido de
maestro a discípulo. Adinatha está identificado al dios Shiva por lo que los natha yoghis son principalmente shivaístas. Las características que adoptan son la triple marca de ceniza en la frente, el tridente, el cordón sagrado negro en la cintura y los grandes aros en las orejas. Debido a los grandes abusos que en nombre de la espiritualidad se realizaban en los círculos tántricos, Goraksanatha y sus discípulos diferenciaron las prácticas de Hatha Yoga de las del tantra, separándolas de todo ritual. Así se ordenaron y sistematizaron estas antiguas técnicas que hoy conocemos como Hatha Yoga. El vocablo hatha proviene de las raíces ha y tha (sol y luna). Está referido a las dos cualidades solar y lunar del fluido o prâna vital del cuerpo. Es el yoga de la fortaleza y armonía del cuerpo. En este sentido, es el equilibrio entre la respiración solar o de la fosa nasal derecha y la respiración lunar o de la fosa nasal izquierda. Asimismo puede traducirse como la unión de las energías prâna y apana. El principal objetivo del Hatha Yoga, es lograr el máximo equilibrio entre el cuerpo físico, la mente y la energía vital, o prâna. Pretende, no sólo fortalecer el cuerpo, sino también armonizar y equilibrar todo el sistema nervioso con una serie de ejercicios en los que interviene la respiración (prânâyâma). También se incluyen determinadas purificaciones corporales (kriyâ) y trabajos gestuales (mudra). Actúa fundamentalmente sobre el cuerpo físico y la respiración, procurando una salud perfecta.

El término Hatha tomado de forma global quiere decir Ciencia de la Voluntad. Tomándolo desde su forma dual significa Ha (sol), Tha (luna). Desde el punto de vista psicológico y filosófico Ha se refiere al sol como luminaria perpetua, representando el atman (alma) que es siempre vibrante, divina y dinámica. Tha se refiere a la luna; es la luz reflejada por el sol, la conciencia, el reflejo del alma. Comprenderlo y concebirlos es el objetivo del Hatha Yoga. Los textos más significativos de este sistema aparecieron entre los siglos VI y XV de nuestra era.
  1. Goraksha Sataka (GS): escrito por Goraksanatha. Desarrolló el Sadanga Yoga o Yoga de seis pasos.
  2. Hatha Pradipika (HP): escrito por Svatmarama. Trata sobre el Caturanga Yoga o Yoga de cuatro pasos.
  3. Gheranda Shamita (GSH): de acuerdo a la forma de presentación y evolución de las posturas se cree que es posterior al Hatha Pradipika. Desarrolló el Sptanga Yoga o Yoga de siete pasos.

Otros textos posteriores y de singular importancia son: el Shiva Samhita de Shankara y el Hatha Ratnavali de Mahayogindra.

Existen diversos textos sobre Hatha Yoga, pero los más renombrados de esta tradición son el Hatha Yoga Pradipika, el Gheranda Samhita y el Shiva Samhita, los cuales tratan del fortalecimiento y la purificación del cuerpo físico; los nâdis en el denominado cuerpo sutil; la práctica de âsanas o posturas que están concebidas para estimular las glándulas, vitalizar el sistema nervioso y lograr un desarrollo psicofisiológico pleno utilizando el cuerpo y la mente como instrumentos de evolución espiritual; el prânâyâma que regula por su parte la respiración para alcanzar el dominio de la energía vital o prâna, que opera en el cuerpo y ayuda a controlar la mente; los métodos de limpieza y purificación o kriyâ y la aplicación de cierres o llaves denominadas mudras, siendo una de sus finalidades la de despertar la energía en estado latente denominada kundalini.

Además de las Yoga Upanishads, otras obras importantes atribuidas todas al yogui Gorakshason el Goraksha Paddhati, el Goraksha Shataka, el Goraksha Samhitâ, el Hatha Dîpikâ, el Jñâna Amrita, el Amanaska Yoga, el Amaraugha Prabodha y el Yoga Mârtanda.

Los textos citados en los puntos 1, 2 y 3 pertenecen a la tradición de los natha yoguis. Si bien presentan diferencias estructurales, tienen en común que de alguna forma u otra consideran la relación entre el Hatha Yoga y el Raja Yoga como un camino ascendente.

En el Hatha Yoga se comienza disciplinando el cuerpo, lo que resulta más asequible que tratar directamente con la mente. El equilibrio físico producido, otorga un nivel relajado y ecuánime.

A la inversa del Raja Yoga de Patanjali, el Hatha Yoga desarrolla el control de la mente a través de la purificación profunda del cuerpo físico y el manejo adecuado de la energía (prana). Se define al yoga de Patanjali como Ashtanga Yoga, ya que su estructura está compuesta de ocho miembros o angas. Al tercer miembro lo define como ASANA (postura física). Las asanas para Patanjalin no son las posturas físicas que conocemos en el Hatha Yoga de la actualidad, sino que son posturas de meditación: Padmasana (Loto), Sidhasana (Perfecta), Sukhasana (fácil), etc. Son posiciones que equilibran los impulsos nerviosos, las energías internas. Las posturas crean la esterilidad física y mental necesaria para tener éxito en las siguientes etapas del Raja Yoga.

En el Hatha Pradipika, asanas es considerado el primer grupo de prácticas del Caturanga Yoga. Se mencionan quince.

Asana deriva de la raíz sánscrita as: sentarse. Se debe distinguir asana como concepto y asana como técnica. Como concepto metafísico se interpreta como "establecerse en el estado original". Mientras que como técnica, su naturaleza estática denota postura o asiento cuyos efectos son estabilidad, salud y liviandad tanto física como mental. Svatmarama no enfatiza la división entre Hatha y Raja sino que destaca la relación de complementariedad entre ambos, siendo el aspecto físico y mental de una misma disciplina y considerando que uno no es posible sin el otro, hace del Hatha un medio para el Raja.

En el Gheranda Shamhita se describen treinta y dos posturas y menciona que su contribución es dar fortaleza. Un alto porcentaje de las posturas descriptas son posturas pasivas, de meditación, para el logro del crecimiento espiritual. A pesar de las supuestas diferencias entre los dos textos, ambos describen al Hatha Yoga como un camino ascendente hacia el Raja Yoga, es decir que involucra primeramente lo físico para llegar a estados más sutiles de vivencia. Las principales técnicas se encuadran en los siguientes grupos:

Técnicas de purificación
El control de la respiración (prânâyâma) es uno de los medios más directos para despertar la fuerza vital y los primeros yoguis se dieron cuenta que era preciso llevar a cabo una purificación más o menos intensa antes de emprender tal control respiratorio. En consecuencia, inventaron toda una serie de técnicas de limpieza que preparan el cuerpo para las exigencias de las etapas más avanzadas de la práctica. El Gheranda Samhita y el Hatha Yoga Pradipika citan seis técnicas (shatkarma) purificatorias distintas.

Posturas
Según el Gheranda Samhita (2.1), hay tantas posturas como números de seres vivos. Shiva enseñó ocho mil cuatrocientas posturas, de las cuales ochenta y cuatro son importantes para los yoguis y treinta y dos de ellas son las que se describen en el texto. De acuerdo con el Hatha Yoga Pradipika (1.33) sin embargo, Shiva solo enseñó ochenta y cuatro posturas siendo las más importantes cuatro posiciones de
meditación. En los manuales contemporáneos se pueden encontrar descritas alrededor de mil posturas. Algunas están diseñadas expresamente para sentarse largo tiempo en meditación, pero la mayoría persiguen regular la fuerza vital en el cuerpo para obtener equilibrio, salud y fuerza.

Sellos y cierres
Relacionadas con las posturas, se hallan los sellos (mudra) y los cierres (bandha). Los sellos son técnicas más avanzadas que las âsana, en el sentido que mezclan aspectos físicos con prácticas meditativas. Los cierres son una especie de maniobras corporales que buscan concentrar y estimular la fuerza vital dentro del tronco. El Gheranda Samhita describe veinticinco mudras y bandhas en el capítulo tercero.
El Hatha Yoga Pradipika describe tres bandhas y diez mudras. En la práctica moderna, los mudras y bandhas se practican conjuntamente con los âsana.

Restricción sensorial
El pratyâhara se trata de forma superficial en el capítulo cuarto del Gheranda Samhita y consiste en la retirada de la atención sobre los objetos externos. El hecho de que esta práctica se sitúe antes del control de la respiración indica que la respiración yóguica presupone una importante medida de disciplina mental.

Control de la respiración
El control de la respiración (prânâyâma) es una detallada regulación de la fuerza vital (prâna) en sus diferentes formas. Desde el punto de vista del Hatha Yoga, el trabajo del yoga es imposible de llevar a cabo sin el dominio de la fuerza vital por medio de la respiración.
De acuerdo con el Hatha Yoga Pradipika, mientras la respiración (prâna) sea irregular, la mente permanecerá inestable; cuando la respiración se calme, la mente permanecerá inmóvil y el yogui logrará estabilidad. Por consiguiente, se ha de controlar la respiración (con la práctica del prânâyâma) (2.2). Hay vida mientras haya respiración (prâna). Si la respiración (prâna) cesa, el cuerpo muere. Por consiguiente, hay que practicar prânâyâma (2.3). Antes de describir las distintas técnicas de control, el sabio Gheranda acentúa la importancia de una dieta y un entorno adecuados. Entre otras recomendaciones, el yogui debe iniciar estas prácticas en primavera o en otoño, cuando no hace excesivo calor o frío. También se enfatiza la importancia de purificar previamente los conductos sutiles del prâna (nâdi), los canales a lo largo de los cuales fluye la fuerza vital. En el capítulo quinto del Gheranda Samhita se describen ocho tipos de control respiratorio, denominados técnicamente retenciones (kumbhaka). El Hatha Yoga Pradipika también describe ocho técnicas de respiración en su capítulo segundo.

Meditación
En el Hatha Yoga y en el Tantrismo en general, se identifica meditación (dhyâna) con visualización.
El Gheranda Samhita (6.1) habla de tres tipos de dhyâna: o Visualización sobre un objeto tosco (sthûla), por ejemplo la visualización detallada de una deidad; o Visualización sobre un objeto sutil (sûkshma), por ejemplo la visualización de lo Absoluto en la forma de punto original del universo (bindu), tal como lo describe el Tantrismo; o Contemplación de lo Absoluto como luz (jyotish). En los dos últimos casos la atención es sencillamente introvertida sobre la esencia interior (âtman), alcanzando cierto grado de conciencia unitiva. Generalmente, se explica este proceso en términos del despertar de kundalini que, ascendiendo por el canal central (sushumna), se une finalmente con el simismoesencial
en la cima de la cabeza.

Enstasis
La ascensión de kundalini a la cima de la cabeza representa la unión enstática o transcendental (samâdhi) de la conciencia individual del yogui con la conciencia universal, que es el séptimo y último paso del Hatha Yoga. En el Gheranda Samhita (7.34) se describe este paso. Igualmente, en el Hatha
Yoga Pradipika (4.57) se encuentran varias explicaciones útiles. Los estados de samâdhi descritos en estos textos se refieren a los estados superiores de énstasis, es decir, a la realización última o perfecta identidad con la Realidad trascendental. Se trata del nir—vikalpa—samâdhi (énstasis sin forma), sinónimo de la liberación o iluminación espiritual. Por tanto, después del arduo y largo viaje, el Hatha Yoga disfruta de la misma condición de simplicidad máxima a la que aspira también el raja yogui.

Fuente: yoghismo.com

viernes, 2 de mayo de 2014

Paschimottanasana (Ashtanga Vinyasa)

Paschima significa "oeste" y uttana se traduce como "intenso". En consecuencia, Paschimottanasana tiene la finalidad de estirar completamente la parte posterior del cuerpo, desde los talones hasta la coronilla. Extiendes el torso a partir de la cadera y estiras y contraes el abdomen mientras te inclinas hacia delante hasta reclinarte sobre tus piernas. Como siempre, uddiyana bandha es sumamente importante en todas las flexiones hacia delante, ya que mantiene el abdomen extendido y ayuda a esturar la columna de forma pareja. Paschimottanasana te prapara para las variantes más complejas de las flexiones hacia delante, y aunque esta postura parezca muy difícil, a medida que te familiarices con ella puede convertirse en un elemento de tranquilidad.

TÉCNICA
1.- Vinyasa hacia abajo: (vinyasas 1 a 6). Realiza toda la secuencia de transición de postura en postura, hasta quedar en Adho Mukha Svanasana.
2.- Inhalando (5 respiraciones): (Vinyasa 7) Salta hacia delante para que las piernas pasen entre los brazos y estíralas hasta colocarlas en Dandasana (postura del bastón o postura de sentado). Mantén las manos bien presionadas sobre la colchoneta para sistener y estirar la columna. Contrae el abdomen, dirigiendo la respiración hacia la espalda y el pecho, mete la barbilla y centra la mirada en el dristi de los dedos de los pies. Realiza cinco respiraciones profundas completas.
3.- Inhalando: (Vinyasa 8) Con la columna estirada inclínate hacia delante desde la cadera para cogerte los dedos gordos de los pies con los dos primeros dedos de cada mano. Valiéndote de uddiyana bandha "ábrete" mientras inhalas, alejando el pecho de las piernas para crear un espacio entre el hueso púbico y el esternón. Mantén el cuello estirado y centra la mirada en el dristi del tercer ojo. Ahora estira los brazos, las piernas y la espalda.
4.- Exhalando (5 respiraciones): (Vinyasa 9) Afloja las rodillas y flexiónalas ligeramente. Acerca el hueso púbico a la colchoneta, extiende el torso sobre las piernas y apoya el mentón sobre las espinillas. Ahora tensa las rodillas y los muslos para estirar las piernas. Centra la mirada en el dristi del tercer ojo y realizo cinco respiraciones profundas completas, intenta efectuar un estiramiento interior desde tu bandha hasta la parte superior de la cabeza. Tras la quinta exhalación, inhala y ábrete, como en el paso 2, para pasar a las variantes con las manos.
Variantes de manos: Mientras exhalas, afloja un poco las rodillas y cambia la posición de las manos para realizar la primera variante (izquierda), que consiste en colocarlas encima de la punta de los pies; luego cógete ambos lados de los pies (centro), y por último, sujétate las muñecas pasando por detrás de los pies (derecha). Inhala y "ábrete", como en el paso 2, tensando las rótulas y los muslos. A continuación, exhalando, reclina el cuerpo sobre las piernas hasta adoptar Paschimottanasana.
5-6-7.- Inhalando-exhalando-inhalando: (Vinyasa 10) Inhala, ábrete y mira hacia delante, como en el paso 2. Con los hombros más adelantados que las articulaciones de la cadera, exhala y deja de cogerte los pies con las manos. Apóyalas  sobre la colchoneta, a ambos lados de los muslos, como vemos en la página 72, paso 1 (vinyasa 11). Presiona firmemente con las manos, cruza las piernas y levántalas de la colchoneta y acerca las rodillas el pecho. Realiza las vinyasas de transición.

Otros relacionados:

Patanjali mantra

Mantra dedicado a Patanjali.



Ananta avatara adisesha avatara Yoga avataram
Jaia patanjalim namaha patanjalim
Shiva guru vishnu prema
Mataji gonika patanjalim namaha

jueves, 1 de mayo de 2014

Sirsasana (Purna Yoga Integral)

Sirsasana o postura del paro de cabeza, según la tradición del Purna Yoga Integral.

TÉCNICA
1.- Haga postura de gato.
2.- Apoye antebrazos en el piso, tómese de las manos formando una pequeña concavidad con ellas.
3.- Apoye la coronilla entre sus manos.
4.- Levante la pelvis y camine con sus pies hacia las manos. Eleve la cadera.
5.- Flexione piernas y busque quedar en equilibrio con los antebrazos y la cabeza. Distribuya el peso de forma equivalente.
6.- Una vez estable estire las piernas en dirección al techo. Busque el balance.
7.- Haga un par de respiraciones.
8.- Para desarmar: flexione piernas nuevamente y traigalas hacia el cuerpo. Apoye con control pies en el suelo.
9.- Haga postura de niño para descansar y regular el flujo sanguíneo.

VARIACIONES
Las variaciones en esta postura consisten en distintas posiciones de los brazos y/o las piernas. Piernas pueden cruzarse una encima de la otra. Brazos pueden ir estirados apoyando las manos en el piso, formando triangulando con la cabeza o, si lo desea, puede no apoyar brazos y quedar solo con la cabeza apoyada, 

BENEFICIOS
Al invertir el cuerpo, aumenta la irrigación sanguínea en la zona de la cabeza, fortalece el corazón al tener que bombear con mayor fuerza. Trabaja la musculatura del cuello.

PRECAUCIONES
Personas con problemas en la columna (escoliosis, hernia de disco, etc), complicaciones en la cervical, inconvenientes en la presión (hipertensión), dolores de cabeza (jaqueca, cefaleas), molestias dentales. Con cualquier inflamación en la zona de la cabeza  deberá evitarse esta postura pues aumentaría la dolencia.

Otros relacionados:

 

Hatha Yoga Pradipika: capítulo tercero.

Capítulo Tercero – Mudra


Kundalini.
3.1. De la misma forma que Ananta, el señor de las serpientes, sostiene todo el universo con sus montañas y bosques, kundalini es el fundamento de todas las prácticas de yoga.
3.2. Cuando la dormida kundalini se despierta por mediación del guru, todos los chakra y todos los granthi son atravesados.
3.3. (Entonces) sushumna se convierte en el camino real del prâna, la mente queda inactiva y el yogui vence a la muerte.
3.4. Sushumna, shunyapadavi, brahmarandhra (la entrada hacia brahman), mahapatha, shmashana, shambavi, madhyamarga, se refieren a la misma cosa.
3.5. Así, se ha de practicar con empeño los diversos mudra a fin de despertar a la poderosa diosa kundalini que duerme cerrando la entrada a sushumna (la puerta de acceso a lo absoluto).

Mudra.
3.6. Los diez mudra son: mahamudra, mahabandha, mahavedha, khechari, uddiyanabandha, mûlabandha, jalandharabandha, viparitakarani, vajrolimudra y shakticalana.
3.7. Destruyen la vejez y eliminan la muerte.
3.8. Los ha enseñado Shiva y proporcionan los ocho siddhi; los siddha se esfuerzan en su práctica, pero son difíciles de obtener (perfectamente), incluso para los dioses.
3.9. Se han de mantener cuidadosamente en secreto, como una caja llena de joyas; y no han de mencionarse a nadie, igual que la relación adúltera con una mujer de buena familia.

Mahamudra.
3.10. Mahamudra: presionar en el perineo con el talón izquierdo y manteniendo esirada la pierna derecha, agarrar los dedos del pie (derecho) con las manos.
3.11. Contraer la garganta (en jalandharabandha) y llevar prâna hacia arriba (por el sushumna); De esta forma kundalini se estira, igual que una serpiente (enroscada) cuando se golpea con un palo.
3.12. Entonces, los otros dos nâdi se quedan sin vida (porque prâna ya no los recorre).
3.13. Espirar a continuación muy lentamente, nunca deprisa; los sabios denominan a esta práctica mahamudra.
3.14. Con su práctica, se destruyen los klesha y se vence la muerte; por eso, los hombres mas sabios la llaman mahamudra, el gran mudra.
3.15. Después de practicar con el (talón) izquierdo (en el perineo) se debe repetir con el derecho, finalizando la práctica cuando se haya ejecutado igual número de veces por cada lado.
3.16. Para quien lo practica ningún alimento es ya saludable o dañino, pues todas las cosas, independientemente de su sabor, incluso sin sabor, y hasta el mas fuerte veneno, se digieren y se convierten en néctar para él.
3.17. El que practica mahamudra supera problemas como enflaquecimiento, lepra, hemorroides, gulma, molestias digestivas, etcétera.
3.18. Así se ha descrito mahamudra, que proporciona grandes siddhi a los hombres; debe mantenerse cuidadosamente en secreto, sin revelársela a nadie.

Mahabandha.
3.19. Mahabandha: colocar el talón izquierdo contra el perineo y el pie derecho sobre el muslo
3.20. Después de la inspiación, apretando firmemente la barbilla contra el pecho (en jalandharabandha), contraer el esfinter anal y concentrar la atención en sushumna.
3.21. Tras contener la respiración el mayor tiempo posible, hay que espirar lentamente; después de haber practicado por el lado izquierdo, hay que repetir por el derecho.
3.22. Según otras versiones, no es necesario contraer la garganta (jalandharabandha); en su lugar, debe apretarse la lengua firmemente contra la raiz de los dientes superiores (jihvabandha).
3.23. A través de esta versión (de mahabandha con jihvabandha) que ayuda a conseguir grandes siddhi, detiene el flujo ascendente de prâna por todos los nâdi (a excepción de sushumna).
3.24. Esta técnica permite liberarse de la gran trampa de Yama, consigue la unión de las tres corrientes (ida, pingala y sushumna) y posibilita que la mente permanezca concentrada en el Kedara.
3.25. Igual que la belleza y el encanto no le sirven de nada a una mujer si no esta junto a un hombre, mahamudra y mahabandha carecen de utilidad sin mahavedha.

Mahavedha.
3.26. Mahavedha: el yogui, sentado en mahabandha, debe inspirar con la mente concentrada y detener a continuación el flujo de prâna tanto hacia arriba como hacia abajo, por medio de jalandharabandha.
3.27. Con las palmas de las manos apoyadas en el suelo, el yogui debe elevar su cuerpo en el aire para dejarse caer suavemente sobre sus nalgas varias veces; así, el prâna abandona los nâdi (ida y pingala) y se introduce en sushumna.
3.28. De esta forma tiene lugar la unión de luna, sol y fuego (ida, pingala y sushumna), que conduce a la inmortalidad; cuando el cuerpo adopte un aspecto cadavérico, el yogui ha de espirar (lentamente).
3.29. Con la práctica de mahavedha se consiguen grandes siddhi; hace desaparecer las arrugas y las canas, combatiendo el movimiento tembloroso (propio todo ello de la vejez), y por lo tanto es practicado por los mejores maestros.
Efectos.
3.30. Éstas son las tres (prácticas) que deben mantenerse secretas y que protegen contra la muerte y la vejez, aumentan el fuego gástrico y proporcionando siddhi, tales como anima y otros.
3.31. Deben practicarse las tres ocho veces al día, cada tres horas; esto aumenta los efectos beneficiosos de las acciones y elimina los dañinos; quien reciba la instrucción adecuado (por parte del guru) lo practicará gradualmente.

Khechari: técnica.
3.32. Khechari: con la lengua doblada hacia atrás se tapona el orificio de conexión del paladar con las fosas nasales y se fija la mirada entre las cejas.
3.33. La lengua debe alargarse gradualmente, cortando (el frenillo), agitandola y estirandola, hasta que pueda tocar el entrecejo; entonces se consigue realizar propiamente khecharimudra. (para agitar la lengua hay que cogerla con los dedos y moverla de derecha a izquierda; para estirarla hay que agarrarla y ordeñarla como las ubres de una vaca)
3.34. Con un cuchillo limpio y muy afilado, en forma de hoja de cactus, se practica un corte en el frenillo del espesor de un cabello.
3.35. Luego se frota la zona con una mezcla de sal de roca y mirobalán amarillo (polvo de cúrcuma); . Después de siete días cortar nuevamente el espesor de un pelo.
3.36. Continuar haciendo lo mismo durante seis meses, con cuidado y de forma gradual; entonces el frenillo de la lengua quedará completamente cortado.
3.37. Cuando el yogui dobla su lengua hacia arriba y atrás puede cerrar el punto en que se cruzan los tres nâdi, denominado vyomachakra; esto es khecharimudra.
Khechari: efectos.
3.38. El yogui que permanece siquiera medio kshana (24 minutos) con la lengua dada vuelta, se libera de envenenamientos, enfermedad, vejez y muerte.
3.39. Quien domine khecharimudra no se verá afectado por la enfermedad, la muerte, la decadencia mental, el sueño, el hambre, la sed o la falta de lucidez intelectual.
3.40. Quien domine khecharimudra quedará libre de (las leyes del) karma y del tiempo.
3.42. Una vez taponado el orificio en la parte superior trasera del paladar por medio de la khecharimudra, el yogui puede controlar la eyaculación incluso en el abrazo mas pasional con una mujer.
3.43.- Incluso aunque sobrevenga la eyaculación, el bindu es forzado hacia arriba, por medio de yonimudra.

Néctar.
3.44. Quien domine los secretos del yoga puede vencer a la muerte en quince dias, manteniendo la lengua doblada hacia atrás, con la mente concentrada y bebiendo somarasa (fluido vital, néctar).
3.45. El yogui que inunda su cuerpo diariamente con el néctar que fluye de la “luna” (somarasa) es inmune al veneno, aunque le muerda takshaka.
3.46. De la misma forma que el fuego arde mientras hay combustible y la lámpara luce mientras quedan aceite y mecha, el alma permanece en el cuerpo mientras hay néctar que brota del soma.
3.47. Quien coma gomansa y beba amaravarunni diariamente, será considerado como una persona distinguida; en otro caso, desprestigiará a su familia.
3.48. La palabra go alude a la lengua; “comerla” (gomansabhaksna) equivale a meter la lengua en la cavidad del paladar; esto destruye todos los pecados.
3.49. Cuando la lengua da la vuelta y penetra en la garganta el cuerpo se calienta mucho y fluye somarasa; a esto se le llama amaravarunni.
3.50. Si la lengua permanece apretada contra el orificio del paladar haciendo fluir somarasa, que tiene un sabor salado, ácido y picante, pero que también parece leche, miel y ghee, entonces se eliminan todas las enfermedades y la vejez, se vuelve invulnerable a los ataques armados, alcanza la inmortalidad y los ocho siddhi y se vuelve irresistible ante las mujeres siddha.
3.51. El que, con la mirada dirigida hacia arriba y la lengua cerrando el orificio del paladar, medita sobre parashakti y bebe de la clara corriente del somarasa, desde la cabeza hasta el loto de dieciséis pétalos (vishuddhachakra), por medio del control del prâna, se libera de toda enfermedad y vive mucho tiempo con un hermoso cuerpo, delicado como un tallo de loto.
3.52. El que posee una mente pura (de la naturaleza de sattva, no ensombrecida por rajas ni tamas) reconoce la Verdad (su popio âtman) en el néctar segregado desde la cavidad de donde surgen los nâdi, dentro de la parte superior del monte Meru; de la “luna” surge el néctar, la esencia corporal y, de su pérdida, la destrucción física; por consiguiente, se ha de practicar el beneficioso khecharimudra (para detener la pérdida); de lo contrario no se conseguirá obtener la perfección física (caracterizada por belleza, gracia, fuerza y autocontrol).
3.53. Dicha cavidad en la abertura superior de sushumna, es el lugar de confluencia de los cinco ríos (nâdi) y proporciona conocimiento divino; en el vacío de la abertura, libre de la influencia de la ignorancia (avidyâ), el dolor y las ilusiones, khecharimudra alcanza la perfección.
Conclusión.
3.54. Existe solo un germen de evolución, que es Om; existe un solo mudra, khechari; un solo deber, llegar a ser independiente de todo; y un solo estado espiritual, manonmani-âvasthâ.

Uddiyanabandha.
3.55. Uddiyanabandha: se llama así entre los yoguis porque con su práctica el prâna vuela por sushumna.
3.56. Gracias a esta bandha, el gran pájaro prâna vuela incesantemente a través de sushumna; a continuación se explica uddiyanabandha.
3.57. Se llama uddiyanabandha a la retracción del abdomen por encima del ombligo; es el león que vence al elefante, la muerte.
3.58. El que practica con frecuencia uddiyanabandha tal como le enseña su guru, hasta que se produce de forma natural, rejuvenece por viejo que sea.
3.59. Se debe contraer el abdomen con fuerza por encima del ombligo y hacia atrás, y en el plazo de seis meses se vencerá a la muerte, sin lugar a dudas.
3.60. Entre todas las bandha, uddiyana es la mejor. Cuando se consigue dominarla, la liberación se produce espontáneamente.

Mulabandha.
3.61. Mulabandha: presionar el perineo con el talón y contraer el (esfinter del) ano para hacer subir apana.
3.62. Por medio de la contracción de muladhara, la corriente de prâna, que normalmente fluye hacia abajo, es forzada a subir (por sushumna); los yoguis llaman a este ejercicio mûlabandha.
3.63. Apretando el talón contra el perineo presionar fuertemente sobre apana hasta que inicie el movimiento ascendente.
3.64. A través de mûlabandha, tanto prâna y apana como nada y bindu, se unen y proporcionan el éxito en el yoga, sin la menor duda.
3.65. Con la práctica constante de mûlabandha se alcanza la unión de prâna y apana, se reducen considerablemente las secreciones (de orina y excrementos) e incluso los mas viejos rejuvenecen.
3.66. Cuando apana se eleva y alcanza la zona del fuego (manipurachakra), alimenta e intensifica la llama (del fuego interior).
3.67. Cuando apana y el fuego se unen a prâna, caliente por naturaleza, el fuego corporal se intensifica
especialmente.
3.68. Gracias al intenso calor generado, la durmiente kundalini percibe la fuerte energía y despierta de su sueño como una serpiente golpeada por un palo, que silba y se endereza.
3.69. Entonces penetra en sushumna, como una serpiente que se mete en su agujero; por consiguiente, el yogui ha de practicar siempre mûlabandha.

Jalandharabandha.
3.70. Jalandharabandha: contraer la garganta y mantener la barbilla apretada contra el pecho (hueco del esternón); jalandharabandha destruye la vejez y la muerte.
3.71. Esta bandha se llama jalandhara porque contrae los nâdi y detiene el flujo descendente del néctar que baja desde soma a través de la cavidad en el paladar; elimina todas las afecciones de garganta.
3.72. Cuando se ejecuta jalandharabandha con la garganta contraida, el néctar no puede caer al fuego de la vida (manipurachakra), y prâna no resulta agitado (siguiendo un camino equivocado).
3.73. Cuando la garganta está firmemente contraida los dos nâdi (ida y pingala) quedan como muertos; en la garganta se encuentra el chakra del medio, vishuddha, donde se unen firmemente los (nâdi que conectan los) dieciséis puntos vitales.

Bandhatraya.
3.74. Practicando (simultaneamente) uddiyanabandha, mûlabandha y jalandharabandha, se hacer subir prâna por sushumna.
3.75. De esta forma prâna queda inmovil en sushumna y se vence a la vejez, la enfermedad y la muerte.
3.76. El yogui conoce estas tres bandha que practicaban los grandes siddha, como medios fundamentales a través de las cuales se consigue el éxito en hathayoga.

Viparitakaranimudra.
3.77. Viparitakarani: todo el néctar que produce la luna celestial (somarasa) acaba siendo devorado por el sol; así envejece el cuerpo.
3.78. Existe una excelente práctica por medio de la cual se consigue burlar al sol, pero sólo la podemos aprender del guru, y no por el estudio teórico de los shastras.
3.79. Se trata de viparitakarani, que situa el sol, en el plexo solar, por encima de la luna, sobre el paladar; esto ha de aprenderse siguiendo las instrucciones del guru.
3.80. En el que practica cada día incrementa el fuego gástrico y ha de tener siempre comida abundante.
3.81. Si reduce su alimentación, el fuego consumirá rápidamente su cuerpo. El primer día debe permanecer (sólo) por poco tiempo apoyado sobre la cabeza, con los pies en alto.
3.82. Aumentar la duración de la práctica de forma gradual, dia a dia; al cabo de seis meses desaparecen las canas y las arrugas; practicando tres horas al día se vence a la muerte.

Vajrolimudra.
3.83. Vajrolimudra: incluso los que llevan una vida desordenada sin observar las disciplinas proclamadas por el yoga, pueden alcanzar el triunfo dominando vajrolimudra.
3.84. Para esta práctica se necesitan dos cosas difíciles de obtener para la gente común: leche (en el momento preciso) y una mujer que se comporte del modo deseado.
3.85. Aspirando el bindu que se eyacula durante la relación sexual, sea el sujeto hombre o mujer, se obtiene éxito en la práctica de vajroli.
3.86. Con cuidado, soplar con fuerza en el interior del pene con ayuda de un tubo (insertado en la uretra), a fin de permitir el paso del aire (hacia el interior).
3.87. El bindu que esta a punto de ser eyaculado en la vagina de una mujer debe aspirarse con la ayuda de vajrolimudra; si la eyaculación ya ha tenido lugar se debe reaspirar el propio bindu junto con los fluidos vaginales a fin de preservarlo.
3.88. De esta forma, el yogui preserva su bindu y vence a la muerte; cuando se malgasta bindu, la muerte sobreviene a su debido tiempo, pero quien lo preserva, vive una larga vida.
3.89. Reteniendo bindu con ayuda de vajrolimudra, el cuerpo del yogui emana un agradable olor; no hay que temer la muerte mientras bindu este retenido en el cuerpo.
3.90. El bindu de los hombres esta bajo el control de la mente, y la vida depende del bindu. Por lo tanto, la mente y el bindu deben ser protegidos por todos los medios.
3.91. Quien domine esta práctica debe aspirar completamente el semen junto con los fluidos vaginales de la mujer con quien tiene relación sexual, a través del pene.

Sahajolimudra.
3.92. Sahajolimudra: sahajoli y amaroli son distintas variaciones de vajroli, dependiendo del resultado que se obtenga. Hay que mezclar cenizas de estiercol quemado con agua.
3.93. Tras la práctica de vajroli durante la relación sexual, una vez finalizada toda actividad, el hombre y la mujer sentados comodamente, deben frotar las partes mas notables de su cuerpo (cabeza, frente, ojos, corazón, hombros y brazos) con esta mezcla.
3.94. Esto se denomina sahajoli y debe ser estimado por los yoguis, pues es un proceso benéfico que proporciona la liberación a través de la experiencia sensual.
3.95. Esta técnica solo es dominada por personas virtuosas y valientes, que conocen la verdad y no son en absoluto envidiosas.

Amarolimudra.
3.96. Amarolimudra: según la doctrina secreta de los kapalika, amaroli consiste en beber la propia orina (amari) una vez enfriada, desechando la primera orina de la mañana, por poseer un exceso de bilis, y la última del día, por ser muy ligera.
3.97. Quien bebe amari, lo huele y practica vajroli diariamente, recibe el nombre de practicante de amaroli.

Vajroli para la yoguini
3.98. Hay que mezclar cenizas con bindu tras la práctica de vajroli y frotar con esta mezcla las partes nobles del cuerpo, obteniendo así visión divina.
3.99. Si una mujer practica lo suficiente como para volverse una experta y es capaz de absorber el bindu de un hombre (eyaculado en su interior) y retenerlo dentro, por medio de la técnica vajroli, se convertirá en una yoguini.
3.100. (Así) sin duda, no se pierde ni la mas mínima cantidad de semen y en el cuerpo (de la yoguini) nada se transforma en bindu.
3.101. Si bindu y rajas permanecen unidos en el interior del cuerpo mediante vajroli, se consigue todo tipo de siddhi.
3.102. La yoguini que preserva su rajas mediante una contracción hacia arriba, puede conocer el pasado y el futuro, y alcanzar la perfección en khechari.
Conclusión.
3.103. Mediante la práctica del yoga de vajroli, se obtiene la perfección del cuerpo (belleza, gracia y fuerza); este tipo de yoga proporciona mérito (punya) y, aunque coexiste con la experiencia sensual, conduce hacia la liberación.

Kundalini.
3.104. Kutilangi, kundalini, bhujangi, shakti, iishvari, kundali, arundhati: todas éstas palabras son sinónimas.
3.105. Igual que la puerta se abre con la llave, el yogui debe abrir la puerta de la liberación mediante el hathayoga y el poder de kundalini.
3.106. La gran diosa (kundalini) duerme cerrando con su boca el pasaje a través del cual se puede ascender al brahmarandhra (asiento de Brahma), el lugar en donde no existe dolor ni sufrimiento.
3.107. Kundalinishakti, que duerme sobre el bulbo kanda (donde convergen todos los nâdi), proporciona liberación al yogui y esclavitud al necio; el que conoce a kundalini conoce el yoga.
3.108. Kundalini se describe enroscada como una serpiente; quien pueda hacer que shakti se mueva (de muladhara hacia arriba) quedará liberado, sin duda.
3.109. Entre el Ganga y el Yamuna está sentada una joven viuda practicando tapas; hay que poseerla por la fuerza, pues esto conduce a la sede suprema de Vishnu (su esposo en sahasrara).
3.110. El sagrado Ganga es ida y el Yamuna es pingala; entre ida y pingala esta la joven viuda kundalini.

Shaktichalanamudra.
3.111. Shakticalanakriyâ: se debe despertar a la serpiente dormida (kundalini) agarrándole la cola; entonces, shakti abandona su sueño y se levanta con fuerza.
3.112. Después de inspirar por pingala, la adormecida serpiente debe ser manejada mediante la técnica paridhana, a fin de moverla diariamente durante hora y media, tanto al amanecer como al atardecer.

Kanda.
3.113. El kanda tiene una extensión igual al ancho de doce dedos, se encuentra situado encima del ano a una distancia de cuatro dedos y tiene un aspecto delicado, de color blanco, como cubierto por un trozo de paño blanco.
3.114. Sentado en la postura vajrâsana, coger los pies cerca de los tobillos y presionar (con los talones) sobre el kanda.
3.115. En la postura de vajrâsana, después de mover kundalini, el yogui ha de practicar bhastrikakumbhaka, a fin de despertarla rápidamente.
3.116. Luego ha de contraer el sol para obligar a kundalini a ascender; aunque se sienta llegar a las puertas de la muerte, el yogui no tiene nada que temer.
3.117. Cuando se mueve kundalini sin temor alrededor de hora y media, ésta entra y sube un poco por sushumna.
3.118. De esta forma, kundalini deja libre la entrada de sushumna, que es arrastrada sin esfuerzo hacia arriba por la corriente de prâna.
Efectos.
3.119. Por lo tanto, se ha de mover todos los dias esta arundhati, que duerme cómodamente, pues así el yogui se verá libre de enfermedades.
3.120. El yogui que mueve shakti consigue los siddhi, ¿qué mas puede decirse?; se vence al tiempo como si se tratase de una simple representación.
3.121. Sólo el yogui que lleva una vida de brahmacarya, observa una dieta moderada y saludable, y practica yoga estimulando correctamente a kundalini, alcanzará siddhi en el plazo de 40 días.
3.122. Una vez se ha puesto en movimiento a kundalini se ha de practicar especialmente bhastrikakumbhaka; ¿de dónde puede surgir el miedo a la muerte en un yogui que se autocontrola y practica siempre según lo indicado?

Otras técnicas.
3.123. Aparte de la práctica de shakticalana, que hace moverse a kundalini, ¿qué otras técnicas hay para remover las impurezas de los 72.000 nâdi?
3.124. Sushumna se endereza (para facilitar el paso de prâna) por medio de la práctica de âsana, prânâyâma y mudra.
12 el sol, sûrya, es la región del abdomen, cerca del ombligo, que se contrae por medio de uddiyanabandha.
3.125. Quien permanezca atento a la práctica (liberado de la pereza) y concentrado en samâdhi, obtendrá grandes beneficios tanto de shambavi como de otros mudra.
3.126. Sin rajayoga no hay prithivi; sin rajayoga no hay noche; sin rajayoga son inútiles todos los mudra.
3.127. Todas las técnicas de prânâyâma han de realizarse con la mente concentrada; el sabio no debe permitir que su mente ande vagando (mientras practica los ejercicios).
Conclusiones.
3.128. El primer Señor, Shiva, ha descrito de esta forma las diez mudra; cada una de ellas otorgará grandes siddhi a quien permanezca autocontrolado (yamin).
3.129. El que imparte las enseñanzas sobre estos mudra, recibidas a su vez tal como se trasmiten tradicionalmente, de guru a guru, él mismo es verdaderamente un guru, y se le puede llamar maestro, Dios (îshvara) en forma humana.
3.130. Quien siga cuidadosamente sus enseñanzas, concentrado en la práctica de los mudra, será capaz de vencer a la muerte y conseguirá siddhi, como animam (y otros).

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