Última entradas

Mostrando entradas con la etiqueta Sri. T. Krishnamacharya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sri. T. Krishnamacharya. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de junio de 2014

Grandes mastros: T.K.V. Desikachar - Viniyoga


T.K.V. Desikachar nació en 1938, hijo del gran maestro de yoga Sri Tirumalai Krishnamacharya, creció inmerso en la tradición del yoga. Cuando era niño encontraba el hatha yoga tan aburrido que una vez se subió a un árbol de coco para evitar su práctica. Empezó el entrenamiento con su padre en los años '20, poco despues de completar su bachillerato en ingeniería. En 1976 fundó la Krishnamacharya Yoga Mandiram, ubicado en Madras, India. Continuando las enseñanzas de su padre Desikachar desarrolló el viniyoga, un sistema altamente individualizado del yoga que adapta la práctica para cada estudiando según sus condiciones físicas, estado emocional, edad, cultura e intereses. Además ofrece la formación de instructor de yoga asi como enseñanzas individuales sobre asana, Pranayama, meditación, filosofía del yoga, y cando védico. Yoga Mandiram fueron los primeros en identificar el impacto del yoga en personas con enfermedades como la esquizofrenia, diabetes, asma, y depresión. "El yoga es basicamente un programa pilar para cada nivel físico, respiratorio, mental y espiritual", dice Desikachar.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Estilos de yoga

Les comparto esta publicación concisa pero completa sobre distintas escuelas de yoga, la mayoría de ellas son las más conocidas en Occidente:

Yoga Sri Krishnamacharya



El Yoga Sri Krishnamacharya destaca por su enfoque estrictamente individual de enseñanza y consideración de la singularidad de cada persona.
Como consecuencia del verdadero respeto a cada ser humano, el punto de partida del aprendizaje empieza desde el estado actual del alumno.
En esta escuela NO EXISTEN REGLAS aplicadas para todos.
Sri Krishnamacharya siempre proponía lo que creía conveniente para cada individuo: a veces los asanas (posturas, ejercicios), a veces oración, otras incluso aconsejaba dejar la práctica lo que inesperadamente proporcionaba el efecto curativo.
La esencia de su enseñanza consistía en que “nadie debe reorganizarse bajo el marco del yoga, si no la práctica debe ser modificada y adaptada a cada persona”. Eso es lo que distingue a Sri Krishnamacharya de otros sistemas donde consideran que es el alumno quien debe adaptar y cambiar su personalidad.
Según los Upanishads (una de las obras más antiguas sobre el yoga) el primer requisito para el aprendizaje – el profesor (maestro, gurú), el segundo – discípulo.
No existe el “yoga universal”. Es un proceso imprevisible, el que se realiza entre dos personas.
El maestro conoce el camino, pero lo enseña al discípulo sin tratar de imponerle nada. Esta tesis confirma la creencia de Sri Krishnamacharya que el yoga es una disciplina profundamente individual.
La ausencia de las plantillas en la enseñanza implica que el progreso en el yoga Sri Krishnamacharya también se expresa de diferentes maneras.
En consecuencia, algunos estudiantes de Sri Krishnamacharya se convirtieron en los fundadores de nuevas escuelas de yoga completamente distintas.

El “abuelo del yoga moderno”, Tirumalay Krishnamacharya fue el maestro de los más conocidos yoguis del siglo 20 - Pattabhi Jois (fundador de Ashtanga Vinyasa), BKS Iyengar (fundador de Iyengar Yoga), Deshikachara (hijo de Krishnamacharya y el fundador de vini-yoga)

Yoga Iyengar
Aunque B.K.S.Iyengar es considerado casi un "autodidacta”, las diferencias de su estilo se determinaron durante el período de aprendizaje en la escuela de Sri Krishnamacharya. Esta experiencia fue bastante " amarga " porque tuvo que perfeccionar el arte de yoga en un período muy corto de tiempo superando dolores y lesiones.
Los años de entrenamiento con el Krishnamacharya fueron cruciales para el desarrollo de los métodos de su propia práctica y enseñanza de yoga. La descripción de ello se puede encontrar en su libro muy poco conocido “Yogacharya Iyengar sobre Yogacharya Sri Krishnamacharya”.
Es evidente que sólo el hombre que ha experimentado en su propio cuerpo el aprendizaje forzoso del yoga, podría inventar tantos accesorios de ayuda (llamados props) en la práctica general. Accesorios Yoga Iyengar

En su escuela utilizan bloques de madera, cuerdas, mantas, barras horizontales, banquillos etc..
Iyengar hace énfasis en "el arte de la prudencia" hasta el punto de proponer a simular la ejecución de asanas a enfermos discapacitados.
Éste admite que las posturas pueden variar un poco para cada persona, dependiendo de las condiciones físicas del practicante.
El Yoga Iyengar es estático: cada asana se mantiene durante algún tiempo (normalmente varios minutos).

Escuela de Yoga IyengarA diferencia de los sistemas dinámicos (ashtanga vinyasa o kundalini) la forma de los asanas literalmente “se construye” prestando gran atención a todos los matices: el estiramiento, la tensión en los músculos, vueltas y tensiones.

El Yoga Iyengar se ha extendido por todo el mundo, inspirando a prácticantes de todas las edades.

Su trabajo fue valorado por diferentes organizaciones y gobiernos. Recibió numerosos premios y títulos, y poco a poco se ha convertido en un reconocido maestro de muchas personas prominentes e influyentes, como por ejemplo, la reina de Bélgica.
A nivel social el Yoga Iyengar está dirigido a personas de cualquier edad y sexo, sin importar las barreras geográficas ni económicas.
Sin embargo, esto no implica prácticas aleatorias, y requiere esfuerzos sistemáticos en el camino elegido o dictado por las secuencias determinadas de los ejercicios.

Ashtanga Vinyasa Yoga

El fundador de Ashtanga vinyasa yoga - Pattabhi Jois, es el discípulo directo de Sri Krishnamacharya. Él creó el Ashtanga Yoga Research Institute en Mysore (India) donde se investigan las prácticas descritas en los textos antiguos de yoga.
Durante varios años Pattabhi Jois fue profesor honorario de yoga en la Escuela Superior de Gobierno de la Medicina Hindú.
Es conocido sobre todo por el método de entrenamiento vinyasa, basado en la combinación de respiración y movimiento. Se cree que este sistema fue descubierto en el antiguo texto "Yoga Korunta". Junto a su gurú Sri Krishnamacharya, descifró las secuencias de los asanas convirtiéndolas en un sistema.
En 1964, después de muchas peticiones Pattabhi Jois aceptó a su primer alumno occidental - Andre van Lisebeth. Pronto empezó a llegar una numerosa cantidad de europeos y americanos, provocando que desde entonces, ashtanga-vinyasa-yoga comenzara a difundirse en Europa y Estados Unidos.

El ashtanga-vinyasa es el yoga dinámico. Incluye secuencias de asanas unidos por una serie de movimientos - vinyasa y realizados en conjunto con pranayama (técnica de control de la respiración), bandha (cerraduras de la energía) y dhyana (estado meditativo de conciencia).

Se presta atención especial a la práctica de drishti, que es la concentración en determinados puntos del cuerpo. A cada vinyasa le corresponde cierta drishti – en la punta de la nariz, en el entrecejo, en la palma de la mano, en el ombligo etc. Esto permite al practicante calmar la mente y alcanzar concentración interior. En total existen seis niveles en el sistema ashtanga, con diferentes grados de complejidad.

Los practicantes famosos de ashtanga-vinyasa yoga señalan que el enfoque dinámico de ashtanga-vinyasa es adecuado para las personas modernas que viven en un mundo transitorio y estrictamente organizado.
Vini-yoga

 Vini-yoga es el estilo creado por el destacado maestro y el hijo de Krishnamacharya - T.K.V. Desikachar y popularizado posteriormente en Estados Unidos por su discípulo americano Gary Kravtsov. Deshikachar recibió el reconocimiento como el maestro y representante de la tradición de Sri Krishnamacharya enseñando el yoga en India y en los seminarios internacionales. Actualmente vive en Chennai (Madras). Escribe libros y publica con frecuencia artículos sobre los aspectos curativos de yoga, psicología y espiritualidad en los periódicos indios y revistas en inglés y tamil.
Según el principal postulado de vini-yoga, la práctica debe ser estrictamente personalizada, es decir, el maestro debe crear el programa único para cada uno de sus estudiantes.
Además de los asanas se practica el pranayama, bandhas, canto de mantras, cantos religiosos, meditación, estudio de los ritos y los textos de yoga. Las secuencias de los ejercicios (asanas) se forman de manera espontánea, dependiendo del estado de ánimo y las necesidades específicas del practicante.

En conformidad con los principios de vini-yoga todos los profesores deben interactuar con sus alumnos en persona. Durante la primera entrevista se debe estudiar cuidadosamente el objetivo y problemas de salud (si existen) del alumno y crear el conjunto de prácticas. La intención es trabajar no sólo con los síntomas, sino con la causa de las molestias o enfermedades. En pocos días el alumno viene de nuevo, y le "prescriben" prácticas nuevas, dietas, etc

Viny-yoga no es tan popular en Occidente como, por ejemplo, las escuelas de Sri Krishnamacharya (ashtanga vinyasa) e Iyengar


Yoga Brahmachari 


Esta tradición es poco conocida en el Occidente, ya que Sri Dhirendra Brahmachari prefirió enseñar el yoga en su país, yendo al extranjero sólo en visitas ocasionales, a pesar de que viajaba y enviaba a sus discípulos a todas las partes de India.

Sobre esta escuela se puede juzgar sólo por los libros de Brahmachari, y gracias a breves visitas de su discípulo directo Bal Mukunda Singh a Europa, organizados por la Asociación de Ashtanga Yoga.

Por desgracia, toda la información es fragmentaria y está relacionada con los artículos y entrevistas del fundador legendario y sus seguidores.
Sri Dhirendra escribió sólo tres libros, uno de ellos “Mudra y Pranayama” fue sellado junto con todos los archivos por el Gobierno de India después de su fallecimiento y nunca había sido publicado. El valor de este libro, independientemente del estado de su terminación, es enorme, ya que su publicación podría aclarar muchos momentos no sólo en la historia sino también en la práctica de yoga.
Sri Dhirendra Brahmachari nunca pretendía proclamar su sistema como el método para alcanzar a comprender el significado de la vida y decía que el yoga es una disciplina para todas las personas, las que llevan una vida normal.
El objetivo de yoga, según él, consiste en el perfeccionamiento de la mente y conocimiento de uno mismo. Por lo tanto, el samadhi (el estado superior de la mente en la que el meditante siente que trasciende las limitaciones de su cuerpo y alcanza la unidad con lo divino) en interpretación de Brahmachari es únicamente algún tipo de función mental.
El pranayama es muy valorado como una práctica de impacto en todas las funciones corporales.
Aunque mayor atención tradicionalmente se presta a la purificación (Kriya) en todas las etapas de enseñanza, además de conocidos Shat-Karmas (purificación externa e interna) en la escuela Brahmachari crearon una multitud de diferentes procedimientos diarios.
Por ejemplo, la gran atención que prestan al estado de Nabham Chakra, situado en la región umbilical, que incluye métodos específicos de diagnóstico y corrección de su posición.
La práctica del hatha-yoga Brahmachari (trabajo con el cuerpo físico) se divide en dos niveles: Sukshma-Vyayama y Sthula-Vyayama - "finos" y "fuertes" ejercicios, respectivamente.
El nivel para principiantes consiste en los simples movimientos del cuerpo, que requieren un mínimo esfuerzo físico y preparan para la práctica de asanas. Se llaman vikasaka - "estiramiento".
En el segundo nivel los ejercicios son más complejos, están destinados a desarrollar la musculatura y ayudar a recuperar equilibrio estructural del cuerpo.
Una de las prácticas principales y más conocidas del estilo Brahmachari – Sukshma-Vyayama, con el enfoque correcto tiene un profundo impacto sobre el cuerpo y contribuye al despertar de Kundalini (energía vital).

Satyananda Yoga 
 
Swami Sivananda SaraswatiSatyananda Yoga es una tradición de la escuela de Yoga de Bihar, se origina por Adi Shankaracharya (uno de los más importantes pensadores de la humanidad) y se representa por tres maestros espirituales: Swami Sivananda Saraswati, Swami Satyananda Saraswati, Swami Nirandjanananda Saraswati.
Adi Shankaracharya vivió en el siglo VIII. El expandía la filosofía de Advaita Vedanta la que según sus adeptos conduce a la obtención de los niveles espirituales más altos del yoga.
Swami Satyananda SaraswatiAdi Shankaracharya fue reconocido como el mentor espiritual de la India. Se convirtió en el fundador del movimiento dashanami-sannyasa, creado para unir a los diversos grupos de ermitaños, que se encontraban dispersos en todo el país. Los seguidores conservaron esta filosofía hasta nuestros días.
Existe la academia de Satiananda Yoga, que es una organización internacional presente en varios países europeos y en Australia. Fue creada para proporcionar apoyo a todos los centros y profesores que trabajan en esta tradición.
Satyananda Yoga es la síntesis de tres componentes - védico, tántrico y yóguico con el origen en las fuentes más antiguas.
Swami Nirandjanananda SaraswatiLos asanas se reconocen como medios para alcanzar estados superiores de conciencia.
El Pranayama permite armonizar el cuerpo pránico (energético) y sirve como una preparación para la divulgación de los chakras.
Si en el pasado el pranayama lo enseñaban únicamente a los discípulos avanzados, Swami Satyananda lo convertió en parte de la sadhana (práctica) diaria.
Una tecnología exclusiva de la escuela de Yoga de Bihar desarrollado por Swami Satyananda es el Yoga-Nidra. Es un tipo especial de meditación, mediante el cual parte por parte se relaja todo el cuerpo, distrayendo a la mente del mundo exterior. 

Sivananda Yoga 
 
Swami Sivananda SaraswatiLa biografía de Swami Sivananda Saraswati (1887-1963) determinó el desarrollo de la segunda tradición (después de yoga Sri Krishnamacharya) más influyente del Hatha Yoga, que se desarrolló en principio sobre todo en el norte de la India y luego se extendió por todo el país y el extranjero.Surya Namaskar_Saludo al Sol

Si el gurú Sri Krishnamacharya sintetizó todas las principales filosofías y prácticas como parte de la cultura india, el Swami Sivananda inició su camino haciendo la carrera médica, combinando posteriormente el enfoque oriental del yoga y ciencia occidental.
Una de las diferencias radicales de esta tradición es la agregación de las técnicas tántricas y la adopción por Swami Sivananda a sannyasa (un voto de celibato), mientras que Sri Krishnamacharya vivió como grihastha (lo que significa “cabeza de familia”).
En consecuencia, los discípulos más cercanos de Swami Sivananda cumplieron brahmacharya (la abstinencia sexual) o prefirieron retirarse a un ashram (comunidad espiritual).
swami sivananda yogaSwami Sivananda trató de difundir sus enseñanzas por todo el mundo, iniciando una gran cantidad de discípulos, que no sólo lograron un alto nivel espiritual, sino que también obtuvieron el reconocimiento mundial.
Para su época, Sivananda fue casi un revolucionario: invitaba a casa y en su ashram a los dalits (los intocables, personas que, de acuerdo con las creencias hindúes tradicionales, se consideraban casta inferior) y defendía los derechos de las mujeres enseñándoles el yoga.
Después de su fallecimiento en 1963, muchos de sus estudiantes difundieron el yoga en Europa y Estados Unidos.
El yoga de Sivananda es una práctica estática. Su diferencia principal del Yoga Iyengar (también escuela estática) consiste en que a todos los novatos se les enseña primero la relajación profunda y después los asanas y pranayamas.
Se cree que sólamente en el estado de relajación los asanas benefician y constituyen la transformación del cuerpo y del espíritu.
Dependiendo de las características individuales, la actitud mental y la forma física del estudiante, el profesor elige la práctica de la relajación. Por ejemplo, ántes de enseñar Bhudjangasana (postura de Cobra) primero se enseña a relajar completamente la cara.
En los centros de Sivananda yoga se aplica generalmente un sistema bastante simple de asanas y pranayamas, complementado por algunos kriyas (practicas de purificación), bandhas y mudras. swami-sivananda_yoga_ashram
La clase comienza con el calentamiento dinámico (normalmente Surya Namaskar), seguido por una serie de asanas simples sin matices especiales, excepto algunas secuencias y principios.
Durante y después de cada asana, si es necesario, se puede realizar shavasana (posición de relajación).
El trabajo se completa con pranayama o meditación y a menudo se termina con Yoga Nidra, una práctica de relajación profunda, aunque la última pertenece a las creaciones de Bihar School of Yoga (escuela de Yoga de Bihar).
Además, se presta considerable atención a los Kriyas (purificación) y a la alimentación.

Sri Yogendra Yoga 

Sri Yogendra y SitadeviEn actualidad, y a nivel social, la escuela de Sri Yogendra está representada por el Instituto de Yoga en Bombay, donde desarrollan muchos programas educativos, la publicación de una revista, libros, así como una biblioteca y habitaciones para el alojamiento de los estudiantes.
Supervisa el Instituto el Doctor de filosofía Jayadeva Yogendra. A sus conferencias filosóficas asisten no sólo los estudiantes sino también numerosos representantes de la élite intelectual de Bombay, porque todos los temas están dedicados a la recuperación de los conceptos históricos de yoga y su aplicación en el contexto de la vida moderna.

Durante los últimos años, el Instituto realizó estudios sobre enfermedades cardiovasculares, trastornos respiratorios, diabetes y problemas ortopédicos. Con el apoyo de profesores de yoga y médicos experimentados, muchas personas recuperaron la salud y transformaron sus vidas. 

Sitadevi, la esposa de Sri Yogendra, es la primera mujer que empezó a practicar el yoga después de un largo período, cuando a las mujeres se les prohibía la práctica.Se casó en 1927, y después de dos años de estudio de yoga se convirtió en secretaria del Instituto, y posteriormente dirigió “el departamento femenino”.Sitadevi escribió varios artículos y publicó un libro sobre yoga simplificado para las mujeres. Posteriormente, este libro fue reconocido mundialmente como el primer libro sobre el yoga para mujeres, escrito por una mujer, y traducido a varios idiomas. Como la esposa de un gurú, ella estaba constantemente expuesta a duras críticas por parte de los partidarios de la brahmacharya (castidad), también tuvo que defender el derecho de las mujeres al estudio de los textos sagrados, y hacer un gran esfuerzo para desacreditar el mito de la incapacidad de las mujeres para alcanzar la moksha (la liberación espiritual).
En la tradición de Sri Yogendra se presta especial atención a los procedimientos de higiene y la enfermedad se considera como el "pecado fisiológico".La higiene es un requisito necesario para obtener mayores logros en el yoga. “La limpieza a fondo” - shaucha, o la eliminación de la contaminación – mala-shoddy, son rituales estrictamente sagrados en los que cada parte del cuerpo todos los días recibe su debida atención “desde el interior".Los asanas y los pranayamas (respiración), junto con el Kriya (purificación) están clasificados en función de sus efectos curativos y su influencia en ciertos órganos internos.
La vida de un yogui se presenta como un equilibrado proceso fisiológico que fomenta “la eterna juventud", aunque a la vejez y a la muerte se las acepta con serenidad y indiferencia.

Kundalini Yoga 

Yogi BhajanEl Yoga de los canales energéticos.
Según las creencias hindúes, Kundalini es una energía espiritual la que está presente en el cuerpo humano de forma latente en la base de la columna (en el Muladhara chakra).Para poner en práctica el objetivo principal de Kundalini yoga - fusión con la conciencia divina, el yogui debe despertar esta energía y llevarla a lo largo de la columna vertebral hacía el séptimo chakra (Ajna).
La base de Kundalini-Yoga son kriyas (purificación) - secuencias especiales de los ejercicios dinámicos combinados con la respiración y la meditación.
El sistema de Kundalini Yoga fue creado y distribuido entre los sikhi - los guerreros medievales de Punjab.
En 1970 el Guru Siri Singh Sahib (Yogi Bhajan) fué el primer maestro que popularizó este estilo en Estados Unidos y Europa.
Gurmukh escuela de kundalini yoga
"Algunos profesores enseñan el yoga como si fuera solamente un conjunto de estiramientos y nada más, pero estas personas no tienen derecho a llamarse a sí mismo “el yogui”. Si la flexibilidad del cuerpo y la capacidad de ejecutar diferentes poses convirtiera a una persona en un yogui, entonces los mejores serían los acróbatas del circo"- decía Bhajan.
La profesora más famosa de Kundalini Yoga en el Occidente es Gurmukh. Por ejemplo, Cindy Crawford admitió que ahora está en deuda pendiente con el Gurmukh por todos los cambios y felicidad que ha aportado a su vida.

Jivamukti Yoga 

Sharon Gannon y David Life“Jiva" en sánscrito significa “alma individual", “Mukti” – “liberación”.
"Queremos enseñar el yoga como una práctica espiritual y recordar a los discípulos que están recorriendo el camino difícil hacia la iluminación mística."- dice el creador de este sistema David Life.
Entre los yoguis, a los que él y su esposa Sharon Gannon "enseñaron el camino", se encuentran Sting, Trudie Tyler, Christy Turlington y Simpson Russell.
David (el artista y músico) y Sharon (bailarína y cantante) han descubierto el yoga a finales de 1970. Se iniciaron en India por Swami Sivananda y Nirmalanandy Swami y eran los primeros que intentaron devolver al yoga occidental el aspecto espiritual: cantos de himnos religiosos, mantras, meditación y conferencias sobre filosofía.
jivamukti yogaEn sus salas para la práctica se puede observar los altares donde conviven las imágenes de Shiva, Santa Teresa de Ávila y hada Glinda de "El mago de Oz".
Además de la aplicación intensiva de los asanas (estilo Ashtanga-Vinyasa), en sus centros estudian antiguos textos sánscritos, cantos de oración, Pranayamas y Kriyas (la práctica de purificación).
En las clases pueden poner la música de los Beatles y el jazz indio e insisten en el vegetarianismo.
David y Sharon – dicen que en el yoga no hay reglas, excepto una: "Usted puede contactar con el Dios directamente y de forma independiente y el dzhivamukti-Yoga es una manera probada de hacerlo en una ciudad moderna". 

Bikram Yoga 

Bikram ChoudhuryEl tipo de yoga literalmente más caliente de todos es Bikram-Yoga, el estilo de moda entre las estrellas de Hollywood y los adictos al trabajo de Manhattan. Se practica con la temperatura del aire 40-43 grados centígrados.
Su fundador - Bikram Choudhury, nació en 1946 en Calcuta. El empezó a tomar clases de yoga cuando tenía cuatro años con uno de los maestros más famosos de India - Bishnu Ghosh, hermano menor de Paramahansa Yogananda, autor de "Autobiografía de un Yogui".
A los 13 años se convirtió en el ganador del Campeonato de Yoga de India y mantuvo el título hasta los 17 años, cuando por una lesión de rodilla ingresó en el hospital.
bikram yoga
Los médicos aseguraban que el Choudhury nunca volvería a caminar, pero el regresó a las clases de su maestro y después de seis meses ya estaba sano. Fue entonces cuando Ghosh bendijo a su discípulo para abrir los centros de yoga en India, Japón y en todo el mundo.
Después de instalarse en Estados Unidos, Choudhury comenzó a promocionar su técnica revolucionaria de "yoga caliente", argumentando que los rishis (adeptos de yoga) indios vivían en el clima muy caliente y todos los asanas tienen que ejecutarse con el cuerpo caliente, por eso practicar con 20 y pocos grados centígrados es una completa tontería.
Refutando esta teoría, hay que mencionar que tradicionalmente el horario recomendado para la práctica en India es por la mañana temprano cuando la temperatura del aire no alcanza los valores extremos.
bikram yoga escuelaEn 1973 Bikram abrió un estudio en Beverly Hills por donde han pasado casi todos los residentes famosos de Los Angeles, desde Madonna y Michael Jackson hasta Irwin Welsch y Salma Hayek.
Las secuencias de Bikram-yoga incluyen dos ejercicios de respiración y 26 asanas simples de hatha-yoga, los que se ejecutan con un ritmo muy rápido (de 10 a 60 segundos para cada pose).
A pesar de que los médicos advierten que el gran esfuerzo físico con las temperaturas altas puede ser peligroso para el corazón, y tiene el efecto negativo sobre la fertilidad masculina, los seguidores de Bikram Choudhury siguen acudiendo a sus centros aunque mencionan que después de la práctica a menudo se sienten agotados.

Power Yoga
Este estilo fue presentado en 1995 por Birch Beryl Bender (Estados Unidos).En realidad estabasado en las secuencia de los dos primeros niveles de ashtanga vinyasa bajo un nuevo nombre sencillo y fácil para los estadounidenses.

Además de los ejercicios que fortalecen los músculos y aumentan la flexibilidad, power-yoga presta gran atención a la respiración y se centra en la concentración y movilización de recursos emocionales.
El principal objetivo de este método es fuerza física y tonificación.
Otros tres profesores de moda en los Estados Unidos: Bryan Kest, Baron Baptiste y Mark Blanchard. El último es favorito de los famosos, entre ellos, por ejemplo, Jennifer López y Jennifer Ariston.

Otros relacionados:
*Para más información sobre algún estilo presionar en las etiquetas al costado derecho.

lunes, 7 de octubre de 2013

GRANDES MAESTROS: El legado yoguico de Sri. T. Krishnamacharya

 
Sri T. Krishnamacharya

Quizá nunca hayas escuchado hablar de él, pero es posible que Tirumalai Krishnamacharya haya influenciado e incluso inventado tu Yoga.  Ya sea que practiques las series dinámicas de Pattabhi Jois, el refinado alineamiento de B.K.S. Iyengar, las posturas clásicas de Indra Devi o el Vinyasa del ViniYoga hecho a tu medida, tu practica se origina en la misma fuente: un brahmin de un metro cincuenta y cinco nacido hace mas de cien  años en una pequeña aldea del sur de la India.


        No cruzo jamás ningún océano, pero el Yoga de Krishnamacharya se ha esparcido por toda Europa, Asia y las Américas.  Es difícil encontrar hoy día una tradición yoguica cuyas asanas no haya influenciado.  Aun cuando aprendas de algún yogui apartado ahora de las tradiciones asociadas con Krishnamacharya, es bastante probable que tu maestro haya estudiado previamente el método Iyengar, Ashtanga, o Viniyoga antes de desarrollar su propio estilo.  Rodney Yee, que aparece en numerosos y populares videos, estudio por ejemplo, con Iyengar.  Richard Hittleman, un conocido yogui de la T.V. de los años 70 estudio con Devi.  Otros profesores han incorporado enseñanzas de varios estilos basados en Krishnamacharya, creando a su vez métodos particulares tales como el White Lotus Yoga de Ganga White y el ISHTA Yoga de Manny Finger.  La mayoría de los profesores incluso de estilos no directamente relacionados con Krishnamacharya – Sivananda y Bikram yoga, por ejemplo - han sido influenciados por algunos aspectos de las enseñanzas de Krishnamacharya.

         Muchas de sus contribuciones han sido integradas de tal modo en el tejido de la tela del Yoga que, la fuente ha sido olvidada.  Se dice que Krishnamacharya es responsable del moderno énfasis en Shirshasana (paro de cabeza) y Sarvangasana (equilibrio sobre los hombros).  Fue pionero en el refinamiento de las posturas, en optimizar sus secuencias y en atribuir valor terapéutico a asanas específicos.  Al combinar pranayama y asanas, hizo de las posturas una parte integral de la meditación, en lugar de ser un paso en el camino que a ella conduce.

         En efecto, la influencia de Krishnamacharya se puede apreciar, mas nítidamente, en el énfasis en la practica de asanas, que ha llegado a ser la rubrica del Yoga de hoy.  Probablemente no ha existido otro yogui que haya desarrollado tan deliberadamente las practicas físicas.  En el proceso, transformo el Ata – que era un oscuro riachuelo del Yoga – en su cauce principal.  El resurgimiento del Yoga en India le debe muchísimo a sus innumerables tours y demostraciones, durante los años 30 y también a sus cuatro más famosos discípulos – Jois, Iyengar, Devi y a su propio hijo T.K.V. Desikachar, que han jugado un enorme rol en la popularización del Yoga en Occidente.




Recuperando las raíces del yoga

         Cuando la Revista  americana, especializada en yoga  Yoga Journal me pidió que escribiera sobre el legado de Krishnamacharya pensé que seria tarea fácil seguir la huella de alguien que, murió solo hace una década.  Descubrí, sin embargo, que Krishnamacharya sigue siendo un misterio, incluso para su propia familia.  Nunca escribió sus memorias o se atribuyo alguna de sus numerosas innovaciones.  Su vida esta envuelta en mito.  Aquellos que lo conocieron bien ya son demasiado ancianos.  Y si perdemos sus recuerdos, corremos el riesgo de perder mucho mas que la historia de uno de los hombres mas notables del yoga,  corremos el riesgo de perder la visión de la historia de esta vibrante tradicion que hemos heredado.
        Es curioso ver como la evolución de la personalidad de este hombre multifacético influencia el Yoga que practicamos hoy día.  Krishnamacharya comenzó su carrera como profesor perfeccionando su estricta e idealista versión del hatha yoga.  Y,  a medida que la corriente de la historia lo fue forzando a adaptar,  se transformo en uno de los mas grandes reformadores del Yoga. Algunos de sus estudiantes lo recuerdan como un maestro riguroso y volátil,  B.K.S. Iyengar me dijo que Krishnamacharya podría haber sido un santo ni no hubiese sido tan egocéntrico y tenido tan mal genio.  Otros lo recuerdan como un gentil mentor que valoraba sus individualidades.  Desikachar, por ejemplo,  describe a su padre como una persona amable que a menudo, colocaba sobre su cabeza las sandalias de su difunto guru, en un  acto de humildad.
        Ambos hombres continúan siendo totalmente leales a su guru, aun cuando lo conocieron en diferentes etapas de su vida,  es como si recordaran a dos personas diferentes.  Es posible apreciar todavía en los tonos disonantes de las tradiciones que el inspiro,  características aparentemente opuestas, algunas suaves, algunas estrictas, cada una atrayendo personalidades diferentes y agregando profundidad y variedad a nuestra practica de Yoga, todavía en desarrollo.




Emergiendo de las sombras

        El mundo del yoga que Krishnamacharya heredo a su nacimiento,  en 1888, era bastante diferente al de hoy.  El yoga había perdido mucha fuerza debido a las presiones del régimen colonial británico.  Solo un pequeño grupo de hindúes lo practicaba.  Pero, a mediados del siglo diecinueve y comienzos del veinte, movimientos revitalizadores hindúes insuflaron nueva vida en la tradición india.  De joven. Krishnamacharya se sumergió en el aprendizaje de diversas disciplinas clásicas hindúes, incluyendo el idioma sánscrito, rituales, leyes,  medicina india básica.  Con el tiempo, iba a canalizar este amplio bagaje de conocimientos hacia el estudio del Yoga, en donde sintetizaría la sabiduría hindú de estas tradiciones.
        Según notas biográficas escritas por Krishnamacharya cerca del termino de su vida, su padre lo habría iniciado en el Yoga a  la edad de cinco años, época en que comenzó a enseñarle los Yoga Sutras de Patanjali, y le dijo que su familia descendía de un respetado yogui del siglo IX, Nathamuni.  Aunque su padre murió antes de que Krishnamacharya alcanzara la pubertad, inculco en su hijo una gran sed por el conocimiento y el sedeo especifico e estudiar Yoga.  En otro manuscrito Krishnamacharya escribió, que cuando todavía era un mocoso, aprendió 24 asanas de un Swami de Sringeri Math, el mismo templo que vio nacer el linaje de Shivananda Yogananda.  Luego, a la edad de 16 años, hizo un peregrinaje al santuario de Narhamuni, en Alvar Tirunagari, donde se encontró, en una extraordinaria visión, con su legendario antepasado.
        Tal como siempre contó esta historia, se encontró con un anciano en la puerta del templo, quien le indico con el dedo un bosquecillo de mangos que había por ahí cerca.  Krishnamacharya camino hacia el bosquecillo donde se desplomo de cansancio.  Cuando volvió en si y se levanto, noto que se habían reunido a su alrededor varios yoguis.  Su antepasado Nathamuni le canto versos de Yogarahasya (en sánscrito, La esencia del Yoga), un texto perdido hacia mas de mil años.  Krishnamacharya lo memorizo y posteriormente lo transcribió.
         Las semillas de muchas innovaciones en las enseñanzas de Krishnamacharya se pueden encontrar en este texto, disponible ahora en una versión en ingles (Yogarahasya, traducido por T.K.V. Desikachar, Krishnamacharya Yoga Mandiram, 1998).  Aun cuando la historia del autor pudiese aparecer rebuscada, apunta a un importante razgo de la personalidad de Krishnamacharya:  Nunca se atribuyo originalidad.  En su versión, el Yoga es divino.  Todas sus ideas, originales o no, se las atribuyo a los antiguos textos, o bien a su guru.
       Después de su experiencia en el santuario de Nathamuni, Krishamacharya continuo la exploración de una panoplia de disciplinas clásicas indias, obteniendo diplomas en filosofía, lógica, divinidad y música.  Practico Yoga a partir de los conocimientos rudimentarios, obtenidos en los textos y en alguna entrevista ocasional con algún yogui, pero siempre anhelaba estudiar mas profundamente, como le había recomendado su padre.  Un profesor universitario lo vio practicando sus asanas y le recomendó que buscara un maestro llamado Shri Ramamohan Brahmachari, uno de los pocos hatha yoguis que todavía quedaban.  Sabemos poco sobre Brahmachari, excepto que vivía en una remota cueva con su esposa y tres hijos.  Krishnamacharya cuenta que paso siete años con su profesor memorizando los yoga Sutras de Patanjali, aprendiendo asanas y pranayama, y estudiando los aspectos terapéuticos del Yoga.  Durante su aprendizaje. Krishnamacharya dice haber dominado 3000 asanas desarrollado algunos de sus mas notables talentos, como detener el pulso.  A cambio de la instrucción,  Brahnmachari le pidió a  su leal pupilo que retornara a su ciudad a enseñar Yoga y a establecer una familia.
         La educación de Krishnamacharya le habría permitido conseguir una buena posición en cualquier prestigiosa institución, pero el renunció a esas oportunidades y prefirió honrar la promesa que le había hecho a su mentor.  Y, a pesar de todo su entrenamiento, Krishnamacharya regreso a la pobreza.  En los años de 1920 enseñar Yoga no era remunerativo.  Los estudiantes eran pocos, y Krishnamacharya tuvo que aceptar un trabajo como capataz en una plantación de café.  Pero, en sus días libres, viajaba por la provincia haciendo discursos y demostraciones de Yoga.  Krishnamacharya hizo uso de los siddhis, las capacidades sobrenaturales del cuerpo yoguico, para popularizar el Yoga.  Estas demostraciones – destinadas a despertar el interés de una tradición moribunda- incluían el suspender el pulso, detener vehículos con sus manos, el hacer posturas inverosímiles y levantar objetos pesados con sus dientes.  Pensó que para enseñar Yoga, primero tenia que atraer la atención del publico.
        Por medio de un matrimonio arreglado, Krishnamacharya honro la segunda petición de su guru.  Los antiguos yoguis eran ascetas que vivían en el bosque sin hogar ni familia.  Pero el guru de Krishnamacharya quería que el aprendiera la vida de familia y que enseñara Yoga que sirviera al ciudadano común.  Al comienzo esto resulto ser mas difícil de lo imaginado.  La pareja vivía en tal pobreza que Krishnamacharya solo tenia un taparrabos, un retazo de genero del sari de su esposa.  Mas tarde recordaría este periodo como el mas duro de su vida, pero las dificultades solo lograron endurecer aun mas su inquebrantable resolución de enseñar Yoga. 



El desarrollo del Vinyasa Yoga
        La fortuna de Krishnamacharya mejoro cuando en 1931 recibió una invitación para enseñar en el Sanskrit College de Mysore.  Allí recibió un buen salario y la posibilidad de dedicarse por completo a la enseñanza del Yoga.  La familia gobernante de Mysore, por mucho tiempo, había promovido todas las formas de arte autóctono, apoyando e inyectando nuevo vigor a la cultura india.  Por mas de un siglo ya había patrocinado el Hatha Yoga y la biblioteca contenía las mas antiguas compilaciones ilustradas de asanas que ahora son conocidas:  Sritattvanidhi (traducidas al ingles por el erudito en sánscrito Mormas E. Sjoman en The Yoga Tradition of the Mysore Palace, Adhinav Publications, New Delhi, 1999).
        Durante las dos décadas siguientes el Maharajá de Mysore ayudo a Krishnamacharya a promover el Yoga a través de la india, financiando demostraciones y publicaciones. Siendo diabético el Maharajá sintió fuertemente la relación entre yoga y la recuperación de la salud, y Krishnamacharya dedico mucho tiempo a desarrollar esta conexión.  El puesto de Krishnamacharya en el Sanskrit College no duro mucho.  Era demasiado estricto y sus alumnos se quejaron.  Como al Maharajá le gustaba Krishnamacharya y no quería perder su amistad y consejo, le propuso una solución:  le ofrecio la sala de gimasia del palacio para que iniciara su propia escuela de Yoga, Yogashala.
          Así empezó uno de los periodos mas fértiles de Krishnamacharya.  Durante este tiempo desarrollo lo que hoy se conoce como Ashtanga Vinyasa Yoga.  Como los pupilos de Krishnamacharya eran en su gran mayoría jóvenes activos, adapto técnicas de Yoga, gimnasia y lucha india, para desarrollar las secuencias dinámicas de asanas cuyo propósito era conseguir un insuperable estado físico.  Este estilo de Vinyasa utiliza los movimientos de Surya Namaskar (saludo al sol) para entrar y salir de cada asana.  Cada movimiento se coordina con una forma especial de respirar y drishti, o enfoque de los ojos en ciertos puntos, lo que ayuda a la concentración meditativa.  Con el tiempo Krishnamacharya estandarizó las secuencias de posturas en tres series:  primarias, intermedias y avanzadas.  Los estudiantes eran agrupados de acuerdo a su experiencia y habilidad, teniendo que memorizar cada secuencia antes de avanzar a la siguiente.
         Aun cuando Krishnamacharya desarrollo esta forma de practicar Yoga durante la década de 1930, permaneció prácticamente desconocida en occidente por casi 40 años.  Recientemente se ha transformado en una de las formas de Yoga mas populares, gracias al trabajo de uno de sus mas leales y famosos discípulos: K. Pattabhi Jois.
Sri K. Pattabhi Jois

        Pattabhi Jois conoció a Krishnamacharya en sus tiempos difíciles, antes de los años en el palacio de Mysore.  Era un robusto niño de 12 años cuando asistió a una de las charlas de Krishnamacharya.  Intrigado por la demostración de asanas le pidio a Krishnamacharya que le enseñara Yoga. Las lecciones empezaron al día siguiente,  horas antes de que sonara la campana de la escuela y continuaron cada mañana por tres años hasta que Jois tuvo que abandonar su hogar para entrar en el Sanskrit College.  Cuando Krishnamacharya acepto el puesto de profesor en ese College, dos años mas tarde, Pattabhi  Jois, desbordando de alegría reanudo sus lecciones de Yoga.
       Jois conservo una inmensa cantidad de recuerdos  de los años que estudio con Krishnamacharya.  Durante décadas ha mantenido el trabajo que le dejo Krishamacharya con gran devoción, refinando las secuencias de asanas sin inflingirles modificaciones sustanciales,  tal como un violinista clásico pudiera matizar la melodía de un concierto de Mozart, sin cambiar una nota.  Jois, a menudo ha dicho que el concepto de vinyasa se origino en un antiguo texto llamado Yoga Kuruntha.  Desgraciadamente, el texto desapareció, nunca nadie lo ha visto.  Existen tantas historias sobre su descubrimiento y contenido – he escuchado por lo menos cinco de ellas que se contradicen – que uno se cuestiona su autenticidad.  Cuando le pregunte a Jois si el había alguna vez leído el texto, respondió:  “ No, solo Krishnamacharya”.  Enseguida le resto importancia a la escritura, indicando varios otros textos que, también dieron forma al Yoga que aprendió de Krishnamacharya, incluyendo el Hatha Yoga Pradipika, los Yoga Sutras,  el Baghavad Gita.
        Cualquiera fuesen las raíces del Ashtanga Vinyasa Yoga, hoy es uno de los mas influyentes componentes del legado de Krishnamacharya.  Quizás, este método, originalmente diseñado para los jóvenes, nos muestra un camino mas amigable hacia una espiritualidad mas profunda en una cultura que valora la energía y lo externo mas que lo interno.  En las ultimas tres décadas un numero creciente de yoguis se ha sentido atraído a su precisión e intensidad.  Muchos de ellos han hecho el peregrinaje a Mysore, donde Jois todavía enseña.



Rompiendo una tradición
         Aunque, Krisnamacharya le enseño a niños y jóvenes en el palacio de Mysore, sus demostraciones publicas atrajeron a diversas congregaciones. Disfrutaba del desafío de presentar el Yoga a públicos con diferente formación y educación.  En sus frecuentes tours, que él llamaba viajes propagandísticos, introdujo el yoga entre los soldados británicos, los Maharajas musulmanes y los indios de todas las religiones y credos.  Krishnamacharya siempre enfatizaba que el Yoga era para todos, y adecuaba sus enseñanzas para asi respetar las creencias de sus estudiantes.  Pero mientras pasaba por alto las diferencias culturales, religiosas y de clases, siempre mantuvo una actitud patriarcal hacia las mujeres.  El destino sin embargo, le hizo una jugada:  El primer estudiante que llevó su Yoga al escenario mundial pidió ser admitida vistiendo un sari... ¡ Y además era occidental!
          La mujer, que llego a ser conocida como Indra Devi (nacida en Zhenia Labunskaia, en la Latvia pre-soviética) era amiga de la familia real de Mysore.  Después de ver una de las demostraciones de Krishnamacharya, pidió ser admitida como estudiante.  Al comienzo ni extranjeros ni mujeres.  Pero Devi insistió,  persuadiendo al Maharajá que intercediera en su favor con este brahmin.  De mala gana Krishnamacharya inicio las clases, sometiéndola a una estricta dieta y a un difícil régimen de enseñanza destinado a quebrar su voluntad.  Ella paso cada desafió impuesto por Krishnamacharya,  llegando a ser amiga de él y ejemplar estudiante.
Indra Devi

         Después de un año de aprendizaje,  Krishnamacharya le pidió que enseñara Yoga.  Le pidió que atrajera a las clases un cuaderno y paso con ella varios días dictándole sus conocimientos sobre como enseñar el Yoga, sobre dieta y pranayama.  Inspirada en estas enseñanzas, escribió mas tarde el libro best seller sobre Hata yoga,  Forever Young, Forever Healthy (Prentice Hall, Inc., 1953).  Años después de haber estudiado con Krishnamacharya, Devi fundó la primera escuela de Yoga en Shangai, China, donde Madame Chiang Kai-shek fue una de sus alumnas.  Posteriormente logro convencer a los lideres soviéticas de que el yoga no era una religión y asi pudo abrir las puertas de la Unión Soviética al Yoga, donde hasta entonces era ilegal.  En 1947 se traslado a Estados Unidos.  Viviendo en Hollywood llego a ser conocida como La primera Dama del yoga, atrayendo a estudiantes como Marilyn Monroe,  Elizabeth Arden,  Greta Garbo y Gloria Swanson.  Gracias a Devi,  Krishnamacharya pudo disfrutar de su primera exposición internacional.
         Aunque estudio con Krishnamacharya durante el periodo de Mysore,  el Yoga que enseño Indra Devi tiene poco en comun con el ashtanga vinyasa de Jois.  Como queriendo anunciar ya el altamente personalizado estilo de <yoga que iba a desarrollar mas tarde, Krishnamacharya le enseño a Devi de una manera suave, adaptando las posturas, cada vez que era necesario, a sus limitaciones físicas
         Devi siempre ha mantenido en sus enseñanzas este estilo suave.  Aunque su estilo no utiliza Vinyasa, usa el principio de las secuencias de Krishnamacharya de manera que sus clases recorren un camino – empezando con posturas de pie,  progresando hacia un asana central seguido de posturas complementarias y terminando con relajación.  De  la misma forma que ocurrio con Jois, Krishnamacharya  le enseño a combinar pranayama y asanas.  Los estudiantes de su linaje todavía practican, cada postura con una forma determinada de respirar.
         Devi agregó, además, un aspecto devocional a su trabajo que llamo Sai yoga.  La postura principal de cada clase incluye una invocación de manera que el fulcro de cada practica contiene una meditación en la forma de una oración ecuménica.  Aunque ella misma desarrollo este concepto, pudo ya haber estado presente en forma embriónica,  en las enseñanzas que recibió de Krishnamachara.  En sus últimos años,  Krishnamacharya también recomendó cantos devocionales dentro de la practica de asanas.
         En la actualidad, acercándose a los 103 años, Devi recibe cada tarde estudiantes en uno de sus seis centros de Buenos Aires, Argentina.  Y hasta hace tres años atrás, todavía enseñaba posturas.  Bien entrada en sus noventa años, continuo viajando por el mundo, llevando la influencia de Krishnamacharya a mucha gente en Norte y Sudamérica.  Su impacto en los Estados Unidos se diluyó cuando ella se traslado a vivir a Buenos Aires, en 1985, pero su prestigio en Latinoamérica se extiende mucho mas allá de la comunidad argentina del Yoga.
          Tendrás dificultades en encontrar a alguien en Buenos Aires que no haya escuchado hablar de ella.  Se contacto con todos los estratos de la sociedad latina:  El taxista que me llevo a la entrevista con ella, la describió como una mujer muy sabia, al día siguiente de mi entrevista, el ex presidente de Argentina, Carlos Menem la visito para pedirle su bendición y consejos.  Las seis escuelas de Yoga de Devi, imparten 15 clases de asanas el día y los graduados de su curso de formación de profesores, que dura cuatro años, reciben un certificado internacional reconocido que equivale a un  grado pre-universitario.


Instruyendo a Iyengar

          Durante el periodo en que Krishnamacharya les enseñaba a Devi y a Jois, brevemente también le enseño a un niño llamado B.K.S. Iyengar, quien creció para jugar,  probablemente, el rol más significativo, en introducir el Hata yoga en Occidente.  Es difícil imaginar como habría sido el Yoga que practicamos hoy día si la contribución de Iyengar, en especial su detallada, precisa y sistemática ejecución de cada asana, su investigación sobre las aplicaciones terapéuticas y su diferenciación por niveles, el riguroso sistema de entrenamiento que ha producido tantos profesores influyentes.

BKS Iyengar

         También es difícil saber cuanto influenció su desarrollo posterior el entrenamiento que recibió de Krishnamacharya.  Aunque intenso, el tiempo que paso junto a su maestro, fue corto:  solo un año.  Además de inculcar en Iyengar devoción por el Yoga, quizá, planto también las semillas que mas tarde germinarian en el yoga de Iyengar.  (Algunas de las características por las cuales es conocido hoy día particularmente las modificaciones a las posturas y sus usos terapéuticos son muy similares a las que Krishnamacharya desarrollo en su trabajo de los últimos años).  Posiblemente cualquier investigación profunda en el Hata yoga produce resultados similares.  De cualquier modo, Iyengar siempre ha idolatrado al guru de su niñez.  Todavía dice:  “ Soy solo un pequeño modelo en Yoga, mi guru fue un gran hombre”.
         Al comienzo, el porvenir de Iyengar no era claro.  Cuando Krishnamacharya lo invito a vivir en su hogar - la esposa de Krishnamacharya hermana de Iyengar –predijo que el poco flexible adolescente no tenia futuro en el yoga.  De hecho, lo que cuenta Iyengar de su vida con Krishnamacharya suena como una novela de Dickens.  Krishnamacharya podía ser un profesor estrictísimo.  Al comienzo casi no se tomó la molestia de enseñarle a Iyengar, quien se pasaba la mayor parte del tiempo regando el jardín y haciendo todo tipo de tareas menores.  El único amigo que tenia era su compañero de habitación, un niño llamado Keshavamurty, que era el favorito de Krishnamacharya.  Una extraña jugada del destino hizo que un día desapareciera Keshavamurthy para nunca mas volver.  Solo faltaban días para una importante demostración en el Yogashala y Krishamacharya, naturalmente, confiaba en su pupilo estrella para que demostrara los asanas.  Enfrentando a esta crisis, Krishnamacharya rápidamente comenzó a entrenar a Iyengar en una serie de complicadas posturas.
         Iyengar practico, en forma diligente, y el día de la demostración sorprendió a Krishnamacharya con una excepcional actuación.  Después de esto, Krishnamacharya comenzó la instrucción de su pupilo con renovado vigor.  Iyengar progreso rápidamente y empezó también  a asistir a Krishnamacharya en sus clases en el yogashala y a acompañarlo en tours.  Krishnamacharya continuo sin embargo su autoritario estilo de instrucción.  En una oportunidad cuando Krishnamacharya le ordeno que hiciera hanumamanasana, (apertura completa de piernas, split), Iyengar se quejo de que nunca había hecho es postura antes.  ¡Hazlo!  Le grito Krishnamacharya.  Iyengar lo hizo desgarrándose los músculos de la corva.
         Su corto aprendizaje termino abruptamente.  Después de una demostración de Yoga en el norte de la provincia de Karnataka, un grupo de mujeres le pidió a Krishnamacharya que les enseñara.  Krishnamacharya eligió a Iyengar, su estudiante mas joven, para que impartiera esa clase.  En esa época las clases eran segregadas, es decir, las mujeres estudiaban separadamente de los hombres.  Iyengar impresiono a las mujeres con su forma de enseñar. Y, a pedido de ellas, Krishnamacharya designo a Iyengar como su instructor.
         Enseñar fue una promoción para Iyengar,  pero no contribuyo mayormente a mejorar su situación.  Enseñar yoga era todavía una profesión marginal.  A veces, recuerda Iyengar, comía solo un plato de arroz cada tres días, sustentándose solamente con agua.  Pero se entrego en cuerpo y alma al yoga.  De hecho, Iyengar dice que era tal su obsesión por el yoga que, algunos vecinos y miembros de la familia creyeron que había enloquecido.  Practicaba durante horas, usaba pesadas piedras para forzar sus piernas en Baddha Konasana (sentado con las plantas de los pies juntas) o bien doblándose hacia atrás sobre un rodillo compactador de cemento para mejorar su Urdhva Dhanurasana (la araña).  Preocupado por su bienestar, el hermano de Iyengar arreglo su matrimonio con una joven de 16 años llamada Ramamani.  Afortunadamente, Ramamani respetaba su trabajo y llego a ser una compañera muy importante en su investigación de asanas.
         Varios ciento de millas alejado de su guru, la unica forma que tenia Iyengar de aprender mas sobre asanas, era explorar con su propio cuerpo y analizar los efectos.  Con la ayuda de Ramamani, Iyengar refino y mejoro las asanas que aprendió de Krishnamacharya.
         Al igual que krishnamacharya, a medida que Iyengar ganaba estudiantes, iba adaptando y modificando las posturas para satisfacer sus necesidades.  Y también, al igual que Krishnamacharya, Iyengar nunca dudo cuando tuvo que innovar.  En gran medida, abandono el estilo Vinyasa de su mentor. En cambio, al desarrollar cada postura, constantemente investigo la naturaleza del alineamiento interno, considerando los efectos de cada parte del cuerpo, incluso la piel.  Debido a que muchos de los estudiantes que vinieron a el estaban en peores condiciones físicas que los jóvenes estudiantes de Krishnamacharya, Iyengar tuvo que aprender a desarrollar elementos  especiales (props: elementos de ayuda como bloques  de madera, cinturones de algodón, la pared)  para ayudarles.  Y , como alguno de sus estudiantes estaban enfermos, Iyengar empezó a desarrollar asanas como herramienta de curación, creando programas terapéuticos específicos.  Adicionalmente, Iyengar empezó a ver el cuerpo como si fuera un templo y las asanas, como las oraciones.  El énfasis de Iyengar en los asanas no siempre gusto a su maestro.
         Aunque en las celebraciones de los 60 años de Iyengar, Krishnamacharya elogio las aptitudes de Iyengar en la practica de asanas, le sugirió que ya era tiempo que se enfocara mas hacia la meditación.
         A través de las décadas de los años 30, 40 y 50, la reputación de Iyengar como maestro y como terapeuta continuo creciendo.  Obtuvo estudiantes famosos y respetados, tales como el filosofo Jiddhu Krishnamurti y el violinista Yehudi Menuhin, quienes lo ayudaron a atraer estudiantes occidentales.  En los años 60 el Yoga estaba formando parte de la cultura mundial, e Iyengar estaba siendo reconocido como uno de sus principales embajadores.



Sobreviviendo los años difíciles.
        Aun cuando sus estudiantes prosperaban y difundían su evangelio yoguico, Krishnamacharya volvió a encontrarse con tiempos difíciles.  Ya en 1947 el número de alumnos había bajado, considerablemente, en el Yogashala.  Según Jois, solo quedaban tres alumnos.  El patrocinio gubernamental también se había terminado, India había obtenido su independencia  los políticos que reemplazaron a la familia real de Mysore tenían poco enteres en el Yoga.  Krishnamacharya lucho por mantener viva la escuela, pero en 1950 tuvo que cerrar.  Un krishnamacharya de 60 años se vio en la situación de tener que empezar todo de nuevo.

         A diferencia de algunos de sus protegidos,  Krishnamacharya no tuvo la fortuna de disfrutar de los beneficios de la creciente popularidad del Yoga.  Continuo estudiando, enseñando y desarrollando su Yoga en casi total oscuridad.  Iyengar estima que este periodo solitario , cambio la disposición de Krishnamacharya.  Según Iyengar, Krishnamacharya podía permanecer distante bajo la protección del Maharajá de Mysore.  Pero entregado a si mismo, obligado a conseguir sus propios estudiantes, tuvo mas motivación para adaptarse a la sociedad y desarrollar mayor compasión.
        Asi fue como, en 1950, cuando Krishnamacharya luchaba por conseguir trabajo, debió aceptar un puesto de profesor en Mysore, en el Vivekananda College de Chennai.  Nuevos estudiantes aparecieron, incluyendo gente de diferentes profesiones, estratos sociales y en variadas condiciones de salud.  Krishnamacharya tuvo que ingeniárselas para inventar nuevos métodos de enseñanza.  Y, a medida que iban apareciendo estudiantes con menos aptitudes físicas  algunos incluso con incapacidades, Krishnamacharya debió adaptar las posturas para satisfacer las necesidades de cada uno.
        Por ejemplo, instruía a un alumno que hiciera Paschimottanasana, (sentado con el cuerpo doblado hacia delante) con las rodillas estiradas para estirar los ligamentos de la corva, mientras que hacia hacer la misma postura a otro estudiante, pero con las rodillas dobladas.  Del mismo modo, modificaba la respiración de acuerdo a las necesidades de sus alumnos, a veces reforzando el abdomen poniendo mayor énfasis en la exhalación  otras, en la espalda, poniendo énfasis en la inhalación.
         Krishnamacharya variaba la duración, frecuencia y las secuencias en los asanas para ayudar a los estudiantes a alcanzar metas especificas de corto plazo, como recuperarse rápidamente de una enfermedad.  Y , a medida que los alumnos progresaban, los ayudaba a refinar las posturas hasta conseguir la forma ideal.  En su estilo particular, Krishnmacharya ayudaba a sus estudiantes a evolucionar de un Yoga que se adaptaba a sus limitaciones individuales, a un Yoga que maximizaba sus habilidades.  Este enfoque, que hoy día se conoce con el nombre de Viniyoga, se convirtió en la marca registrada de la enseñanza de Krishamacharya en sus décadas finales. 
          Krishnamacharya parecía siempre dispuesto a ampliar estas técnicas a casi cualquier estado de salud que presentara un desafió.  En una oportunidad, un doctor le pidió que le ayudara con un paciente había tenido un infarto cerebral.  Krishnamacharya manipulo los miembros sin vida del paciente poniéndolos en diferentes posturas, una especie de yogaterapia.  Y como con muchos  estudiantes de Krishnamacharya, la salud de esta persona mejoro,  y también la fama de Krishnamacharya como terapeuta.
         Fue la reputación de terapeuta la que atraería al ultimo, y uno de sus mayores discípulos.  Pero en ese tiempo, nadie -y menos Krishnamacharya – sospecharía que su hijo, T.K.V. Desikachar, llegaría a ser un famoso yogui, el que traspasaría del mundo del Yoga occidental, la linea completa de las enseñanzas de su padre, en especial la de los últimos años.


Manteniendo la llama viva.

         Aunque nacido en una familia de yoguis, Desikachar nunca sintió el deseo de continuar con la tradición.  De niño, se alejaba de su padre cuando este le pedía que hiciera asanas.  Krishnamachatya lo agarro una vez, le ató las manos y pies en Baddha Padmasana ( postura del loto con los brazos cruzados detrás de la espalda y las manos en los pies) y allí lo dejo por media hora.  Este tipo de pedagogía no motivo a Desikachar a estudiar yoga, pero seguramente la inspiración llegó por otros medios.

TKV Desichakar

        Después de obtener un titulo de ingeniero en la universidad, Desikachar vino a visitar a su familia por un corto tiempo.  Iba camino a Delhi, donde le habían ofrecido un buen trabajo en una firma europea.  Una mañana cuando estaba sentado en los peldaños de la entrada de la casa leyendo el periódico, vio acercarse por la estrecha calle un enorme vehículo americano que se detuvo justo en frente de la casa de Krishnamacharya.  En ese preciso momento su padre  salió de la casa, vistiendo sólo un dhoti (tela de algodón enrollada alrededor de las caderas) y las marcas sagradas que indican una vida entera de devoción al dios Vishnu.  Del asiento trasero del auto,  descendió una mujer de apariencia europea, de mediana edad, gritando:  “ ¡Profesor, profesor! ”.  Se lanzo sobre los brazos de Krishnamacharya con un abrazo efusivo.
        La sangre debe habérsele ido de la cara a Desikachar al presenciar esto, y sobretodo, cuando vio que Krishnamacharya también la abrazaba.  En esos días, las mujeres occidentales y los Brahmines no se abrazaban especialmente no en medio de la calle, y menos tratándose de un  Brahmin tan observante como Krishnamacharya.  Cuando se hubo ido la mujer lo único que atino a decir Desikachar fue : ¿Por qué?.
         Krishamacharya le explico que la señora había estado estudiando yoga con él, y que gracias a su ayuda, la mujer por primera vez en 20 años había podido conciliar el sueño.  Quizá,  la reacción de Desikachar al escuchar esta revelación fue una suerte de providencia o karma, sin duda esta prueba del poder del yoga le sirvió como una curiosa epifanía que, cambiaría su vida para siempre.  En un instante resolvió aprender lo que sabia de su padre.
         Krishnamacharya no recibió, de buen grado, este repentino interés de su hijo por el yoga.  Le dijo que continuara con su carrera de ingeniero y que dejara el yoga tranquilo.  Desikachar se negó a escuchar.  Rechazo el trabajo en Delhi, encontró trabajo en una firma local e insistió a su padre que le diera clases.  Eventualmente Krishnamacharya acepto.  Pero, para asegurarse de que el interés de su hijo era genuino – o para descorazonarlo- Krishnamacharya también fijo la hora de inicio de las clases a las 3:30 de la mañana cada mañana.  Desikachar acepto, pero también puso su propia condición:  Nada que tenga que ver con Dios.  Un ingeniero pragmático como el vio la necesidad de la religión.  Krishnamacharya respeto la decisión de su hijo e iniciaron las clases con asanas y recitando los Yoga Sutras de Patanjali.  Y, como la familia entera vivía en una sola habitación, no les quedo mas remedio, medio dormidos, que sumarse a las clases.  Las lecciones continuarían por 28 años aunque ya no tan temprano.
         Durante los años que enseño a su hijo, Krihsnamacharya continuo refinando su enfoque sobre el Viniyoga, haciendo programas especiales para los enfermos, para las mujeres embarazadas, niños, y por supuesto, para aquellos en la búsqueda dela autorrealización espiritual.  Llego, incluso, a dividir la practica de yoga en tres etapas, representando la juventud, la edad madura y la vejez:  Primero, desarrollar fuerza muscular y flexibilidad, segundo, mantener la salud durante los años de trabajo y de sustento de la familia, y finalmente, ir mas allá de la practica física para enfocarse en Dios.
          Desikacachar observo que a medida que iban progresando los estudiantes, Krishamacharya no solo comenzaba a poner énfasis en una práctica de asanas mas avanzadas, sino que también, en los aspectos espirituales del yoga.  Desikachar se dio cuenta de que su padre sentía que cada acción era en si misma, un acto de devoción, que cada asana debía conducir hacia la calma interior.  Del mismo modo, el énfasis que ponía Krishnamacharya en la respiración tenia por objeto transmitir implicaciones espirituales, conjuntamente, con beneficios fisiológicos.  De acuerdo a Desikachar, Krishnamacharya describía el ciclo respiratorio como un acto de entrega:  Inhala y Dios se acerca.  Mantén la respiración, y Dios permanece contigo. Exhala, y tu te acercas a Dios.  Mantén la exhalación, y entrégate a Dios.
         Durante los últimos años de su vida, Krisnamacharya introdujo los cantos védicos en la práctica de yoga, siempre ajustando el número de versos para que coincidieran con el tiempo que los alumnos debían permanecer en las posturas.  Esta técnica puede ayudar a los estudiantes a mantener enfocada la mente y los prepara para la meditación.
          Cuando Krishnamacharya se inclinaba hacia los aspectos espirituales del yoga, respetaba las creencias individuales.  Una de sus mas antiguas estudiantes, Patricia Miller, que enseña hoy día en Washington D.C., recuerda que el dirigía las meditaciones ofreciendo alternativas.  Instruía a sus alumnos que cerrara sus ojos  observaran el espacio entre las cejas, y luego, decia: Piensa en Dios.  Si no en Dios, en el sol.  Si no en el sol, en tus padres.  Explica Miller que Krishnamacharya exigía solo una condición: Que admitamos que existe un poder mas grande que nosotros mismos.


Preservando un legado.

         Desikachar propaga hoy día el legado de su padre, dirigiendo el instituto Krishnamacharya Yoga Mandiram, en Chennai, India, donde se enseñan todos los diferentes enfoques que tenia Krishnamacharya sobre el yoga y sus escritos son traducidos  publicados.  Con el tiempo, Desikacahar abrazo toda la gama de las enseñanzas de su padre, incluyendo su veneración por Dios.  Desikachar, sin embargo, comprende el escepticismo occidental y enfatiza la necesidad de despojar el yoga de sus atadura hinduistas, de manera que siga siendo un vehículo para toda la gente.  La visión del mundo de Krishnamacharya estaba enraizada en la filosofía  védica, la visión del mundo occidental lo está en la ciencia.  Versado en ambas, Desikachar ve su rol como el de un traductor, llevando la antigua sabiduría de su padre a oídos modernos. 
         El principal propósito de Desikachar y el de su hijo Kausthub, es el compartir esta antigua sabiduría con la próxima generación.  Le debemos a nuestros hijos un futuro mejor, dice.  Su organización mantiene clases para niños y también para los niños incapacitados.  Y, además de publicar historias y guías espirituales con un sabor contemporáneo, Kusthub también esta produciendo videos para demostrar las técnicas, para enseñarle a los jóvenes, usando los métodos inspirados en el trabajo de su abuelo en Mysore.
         Aunque Desikachar paso casi tres décadas como alumno de Krishnamacharya, dice solo haber captado los fundamentos de las enseñazas  de su padre.  Tanto los intereses como la personalidad de Krishnamacharya semejan un calidoscopio, Yoga era solo una fracción de lo que él sabía.  Krishnamacharya también estudió disciplinas como la filología, la astrología y también la música.  En su propio laboratorio ayurvédico preparaba formulas en base a yerbas.  En India sigue siendo mas conocido como terapeuta que como yogui.  También era conocido gourmet, horticulturista y un gran jugador de cartas.
         Pero el conocimiento enciclopédico que, a veces, lo hacia aparecer distante, incluso arrogante en su juventud – intelectualmente intoxicado, como suavemente lo caracteriza Iyengar- con el tiempo creo la necesidad de comunicarse mejor con la gente.  Krishnamacharya se dió  cuenta de que una parte importante del conocimiento tradicional indio que el atesoraba estaba desaparecido, y decidió abrir su gran reserva de conocimientos a cualquiera con sano interés y suficiente disciplina.  Sintió que el yoga tenia que adaptarse al mundo moderno o desaparecer.
          Hay un dicho indio que dice que cada tres siglos nace alguien para reenergizar una tradición. Es posible que Krishnamacharya fuera uno de esos avatares.  Teniendo un gran respeto por el pasado, no dudo en experimentar e innovar.  Desarrollando y refinando diferentes ángulos, hizo que el yoga fuese accesible a millones de personas.  Esa difusión y facilitación del yoga a todo el mundo es su mas grande legado.  Tan diversas como pueden ser las practicas nacidas del linaje de Krishnamacharya, la pasión y la fe en el yoga siguen siendo la herencia común.  El mensaje tácito que proveen sus enseñanzas es que, el yoga no es una tradición estática, es un arte vivo, que respira y crece constantemente, a través de los experimentos y experiencias de cada practicante.

Fuente: yogajournal

Sri. T Krishnamacharya's & B.K.S. Iyengar Yoga in 1938

Video sin sonido circulando por Youtube. Demostración de Sri. T. Krishnamacharya, algunos miembros de su familia y su cuñado B.K.S. Iyengar de 1938.


Si no lo ves online, puedes verlo aqui: Fuente