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lunes, 7 de octubre de 2013

GRANDES MAESTROS: El legado yoguico de Sri. T. Krishnamacharya

 
Sri T. Krishnamacharya

Quizá nunca hayas escuchado hablar de él, pero es posible que Tirumalai Krishnamacharya haya influenciado e incluso inventado tu Yoga.  Ya sea que practiques las series dinámicas de Pattabhi Jois, el refinado alineamiento de B.K.S. Iyengar, las posturas clásicas de Indra Devi o el Vinyasa del ViniYoga hecho a tu medida, tu practica se origina en la misma fuente: un brahmin de un metro cincuenta y cinco nacido hace mas de cien  años en una pequeña aldea del sur de la India.


        No cruzo jamás ningún océano, pero el Yoga de Krishnamacharya se ha esparcido por toda Europa, Asia y las Américas.  Es difícil encontrar hoy día una tradición yoguica cuyas asanas no haya influenciado.  Aun cuando aprendas de algún yogui apartado ahora de las tradiciones asociadas con Krishnamacharya, es bastante probable que tu maestro haya estudiado previamente el método Iyengar, Ashtanga, o Viniyoga antes de desarrollar su propio estilo.  Rodney Yee, que aparece en numerosos y populares videos, estudio por ejemplo, con Iyengar.  Richard Hittleman, un conocido yogui de la T.V. de los años 70 estudio con Devi.  Otros profesores han incorporado enseñanzas de varios estilos basados en Krishnamacharya, creando a su vez métodos particulares tales como el White Lotus Yoga de Ganga White y el ISHTA Yoga de Manny Finger.  La mayoría de los profesores incluso de estilos no directamente relacionados con Krishnamacharya – Sivananda y Bikram yoga, por ejemplo - han sido influenciados por algunos aspectos de las enseñanzas de Krishnamacharya.

         Muchas de sus contribuciones han sido integradas de tal modo en el tejido de la tela del Yoga que, la fuente ha sido olvidada.  Se dice que Krishnamacharya es responsable del moderno énfasis en Shirshasana (paro de cabeza) y Sarvangasana (equilibrio sobre los hombros).  Fue pionero en el refinamiento de las posturas, en optimizar sus secuencias y en atribuir valor terapéutico a asanas específicos.  Al combinar pranayama y asanas, hizo de las posturas una parte integral de la meditación, en lugar de ser un paso en el camino que a ella conduce.

         En efecto, la influencia de Krishnamacharya se puede apreciar, mas nítidamente, en el énfasis en la practica de asanas, que ha llegado a ser la rubrica del Yoga de hoy.  Probablemente no ha existido otro yogui que haya desarrollado tan deliberadamente las practicas físicas.  En el proceso, transformo el Ata – que era un oscuro riachuelo del Yoga – en su cauce principal.  El resurgimiento del Yoga en India le debe muchísimo a sus innumerables tours y demostraciones, durante los años 30 y también a sus cuatro más famosos discípulos – Jois, Iyengar, Devi y a su propio hijo T.K.V. Desikachar, que han jugado un enorme rol en la popularización del Yoga en Occidente.




Recuperando las raíces del yoga

         Cuando la Revista  americana, especializada en yoga  Yoga Journal me pidió que escribiera sobre el legado de Krishnamacharya pensé que seria tarea fácil seguir la huella de alguien que, murió solo hace una década.  Descubrí, sin embargo, que Krishnamacharya sigue siendo un misterio, incluso para su propia familia.  Nunca escribió sus memorias o se atribuyo alguna de sus numerosas innovaciones.  Su vida esta envuelta en mito.  Aquellos que lo conocieron bien ya son demasiado ancianos.  Y si perdemos sus recuerdos, corremos el riesgo de perder mucho mas que la historia de uno de los hombres mas notables del yoga,  corremos el riesgo de perder la visión de la historia de esta vibrante tradicion que hemos heredado.
        Es curioso ver como la evolución de la personalidad de este hombre multifacético influencia el Yoga que practicamos hoy día.  Krishnamacharya comenzó su carrera como profesor perfeccionando su estricta e idealista versión del hatha yoga.  Y,  a medida que la corriente de la historia lo fue forzando a adaptar,  se transformo en uno de los mas grandes reformadores del Yoga. Algunos de sus estudiantes lo recuerdan como un maestro riguroso y volátil,  B.K.S. Iyengar me dijo que Krishnamacharya podría haber sido un santo ni no hubiese sido tan egocéntrico y tenido tan mal genio.  Otros lo recuerdan como un gentil mentor que valoraba sus individualidades.  Desikachar, por ejemplo,  describe a su padre como una persona amable que a menudo, colocaba sobre su cabeza las sandalias de su difunto guru, en un  acto de humildad.
        Ambos hombres continúan siendo totalmente leales a su guru, aun cuando lo conocieron en diferentes etapas de su vida,  es como si recordaran a dos personas diferentes.  Es posible apreciar todavía en los tonos disonantes de las tradiciones que el inspiro,  características aparentemente opuestas, algunas suaves, algunas estrictas, cada una atrayendo personalidades diferentes y agregando profundidad y variedad a nuestra practica de Yoga, todavía en desarrollo.




Emergiendo de las sombras

        El mundo del yoga que Krishnamacharya heredo a su nacimiento,  en 1888, era bastante diferente al de hoy.  El yoga había perdido mucha fuerza debido a las presiones del régimen colonial británico.  Solo un pequeño grupo de hindúes lo practicaba.  Pero, a mediados del siglo diecinueve y comienzos del veinte, movimientos revitalizadores hindúes insuflaron nueva vida en la tradición india.  De joven. Krishnamacharya se sumergió en el aprendizaje de diversas disciplinas clásicas hindúes, incluyendo el idioma sánscrito, rituales, leyes,  medicina india básica.  Con el tiempo, iba a canalizar este amplio bagaje de conocimientos hacia el estudio del Yoga, en donde sintetizaría la sabiduría hindú de estas tradiciones.
        Según notas biográficas escritas por Krishnamacharya cerca del termino de su vida, su padre lo habría iniciado en el Yoga a  la edad de cinco años, época en que comenzó a enseñarle los Yoga Sutras de Patanjali, y le dijo que su familia descendía de un respetado yogui del siglo IX, Nathamuni.  Aunque su padre murió antes de que Krishnamacharya alcanzara la pubertad, inculco en su hijo una gran sed por el conocimiento y el sedeo especifico e estudiar Yoga.  En otro manuscrito Krishnamacharya escribió, que cuando todavía era un mocoso, aprendió 24 asanas de un Swami de Sringeri Math, el mismo templo que vio nacer el linaje de Shivananda Yogananda.  Luego, a la edad de 16 años, hizo un peregrinaje al santuario de Narhamuni, en Alvar Tirunagari, donde se encontró, en una extraordinaria visión, con su legendario antepasado.
        Tal como siempre contó esta historia, se encontró con un anciano en la puerta del templo, quien le indico con el dedo un bosquecillo de mangos que había por ahí cerca.  Krishnamacharya camino hacia el bosquecillo donde se desplomo de cansancio.  Cuando volvió en si y se levanto, noto que se habían reunido a su alrededor varios yoguis.  Su antepasado Nathamuni le canto versos de Yogarahasya (en sánscrito, La esencia del Yoga), un texto perdido hacia mas de mil años.  Krishnamacharya lo memorizo y posteriormente lo transcribió.
         Las semillas de muchas innovaciones en las enseñanzas de Krishnamacharya se pueden encontrar en este texto, disponible ahora en una versión en ingles (Yogarahasya, traducido por T.K.V. Desikachar, Krishnamacharya Yoga Mandiram, 1998).  Aun cuando la historia del autor pudiese aparecer rebuscada, apunta a un importante razgo de la personalidad de Krishnamacharya:  Nunca se atribuyo originalidad.  En su versión, el Yoga es divino.  Todas sus ideas, originales o no, se las atribuyo a los antiguos textos, o bien a su guru.
       Después de su experiencia en el santuario de Nathamuni, Krishamacharya continuo la exploración de una panoplia de disciplinas clásicas indias, obteniendo diplomas en filosofía, lógica, divinidad y música.  Practico Yoga a partir de los conocimientos rudimentarios, obtenidos en los textos y en alguna entrevista ocasional con algún yogui, pero siempre anhelaba estudiar mas profundamente, como le había recomendado su padre.  Un profesor universitario lo vio practicando sus asanas y le recomendó que buscara un maestro llamado Shri Ramamohan Brahmachari, uno de los pocos hatha yoguis que todavía quedaban.  Sabemos poco sobre Brahmachari, excepto que vivía en una remota cueva con su esposa y tres hijos.  Krishnamacharya cuenta que paso siete años con su profesor memorizando los yoga Sutras de Patanjali, aprendiendo asanas y pranayama, y estudiando los aspectos terapéuticos del Yoga.  Durante su aprendizaje. Krishnamacharya dice haber dominado 3000 asanas desarrollado algunos de sus mas notables talentos, como detener el pulso.  A cambio de la instrucción,  Brahnmachari le pidió a  su leal pupilo que retornara a su ciudad a enseñar Yoga y a establecer una familia.
         La educación de Krishnamacharya le habría permitido conseguir una buena posición en cualquier prestigiosa institución, pero el renunció a esas oportunidades y prefirió honrar la promesa que le había hecho a su mentor.  Y, a pesar de todo su entrenamiento, Krishnamacharya regreso a la pobreza.  En los años de 1920 enseñar Yoga no era remunerativo.  Los estudiantes eran pocos, y Krishnamacharya tuvo que aceptar un trabajo como capataz en una plantación de café.  Pero, en sus días libres, viajaba por la provincia haciendo discursos y demostraciones de Yoga.  Krishnamacharya hizo uso de los siddhis, las capacidades sobrenaturales del cuerpo yoguico, para popularizar el Yoga.  Estas demostraciones – destinadas a despertar el interés de una tradición moribunda- incluían el suspender el pulso, detener vehículos con sus manos, el hacer posturas inverosímiles y levantar objetos pesados con sus dientes.  Pensó que para enseñar Yoga, primero tenia que atraer la atención del publico.
        Por medio de un matrimonio arreglado, Krishnamacharya honro la segunda petición de su guru.  Los antiguos yoguis eran ascetas que vivían en el bosque sin hogar ni familia.  Pero el guru de Krishnamacharya quería que el aprendiera la vida de familia y que enseñara Yoga que sirviera al ciudadano común.  Al comienzo esto resulto ser mas difícil de lo imaginado.  La pareja vivía en tal pobreza que Krishnamacharya solo tenia un taparrabos, un retazo de genero del sari de su esposa.  Mas tarde recordaría este periodo como el mas duro de su vida, pero las dificultades solo lograron endurecer aun mas su inquebrantable resolución de enseñar Yoga. 



El desarrollo del Vinyasa Yoga
        La fortuna de Krishnamacharya mejoro cuando en 1931 recibió una invitación para enseñar en el Sanskrit College de Mysore.  Allí recibió un buen salario y la posibilidad de dedicarse por completo a la enseñanza del Yoga.  La familia gobernante de Mysore, por mucho tiempo, había promovido todas las formas de arte autóctono, apoyando e inyectando nuevo vigor a la cultura india.  Por mas de un siglo ya había patrocinado el Hatha Yoga y la biblioteca contenía las mas antiguas compilaciones ilustradas de asanas que ahora son conocidas:  Sritattvanidhi (traducidas al ingles por el erudito en sánscrito Mormas E. Sjoman en The Yoga Tradition of the Mysore Palace, Adhinav Publications, New Delhi, 1999).
        Durante las dos décadas siguientes el Maharajá de Mysore ayudo a Krishnamacharya a promover el Yoga a través de la india, financiando demostraciones y publicaciones. Siendo diabético el Maharajá sintió fuertemente la relación entre yoga y la recuperación de la salud, y Krishnamacharya dedico mucho tiempo a desarrollar esta conexión.  El puesto de Krishnamacharya en el Sanskrit College no duro mucho.  Era demasiado estricto y sus alumnos se quejaron.  Como al Maharajá le gustaba Krishnamacharya y no quería perder su amistad y consejo, le propuso una solución:  le ofrecio la sala de gimasia del palacio para que iniciara su propia escuela de Yoga, Yogashala.
          Así empezó uno de los periodos mas fértiles de Krishnamacharya.  Durante este tiempo desarrollo lo que hoy se conoce como Ashtanga Vinyasa Yoga.  Como los pupilos de Krishnamacharya eran en su gran mayoría jóvenes activos, adapto técnicas de Yoga, gimnasia y lucha india, para desarrollar las secuencias dinámicas de asanas cuyo propósito era conseguir un insuperable estado físico.  Este estilo de Vinyasa utiliza los movimientos de Surya Namaskar (saludo al sol) para entrar y salir de cada asana.  Cada movimiento se coordina con una forma especial de respirar y drishti, o enfoque de los ojos en ciertos puntos, lo que ayuda a la concentración meditativa.  Con el tiempo Krishnamacharya estandarizó las secuencias de posturas en tres series:  primarias, intermedias y avanzadas.  Los estudiantes eran agrupados de acuerdo a su experiencia y habilidad, teniendo que memorizar cada secuencia antes de avanzar a la siguiente.
         Aun cuando Krishnamacharya desarrollo esta forma de practicar Yoga durante la década de 1930, permaneció prácticamente desconocida en occidente por casi 40 años.  Recientemente se ha transformado en una de las formas de Yoga mas populares, gracias al trabajo de uno de sus mas leales y famosos discípulos: K. Pattabhi Jois.
Sri K. Pattabhi Jois

        Pattabhi Jois conoció a Krishnamacharya en sus tiempos difíciles, antes de los años en el palacio de Mysore.  Era un robusto niño de 12 años cuando asistió a una de las charlas de Krishnamacharya.  Intrigado por la demostración de asanas le pidio a Krishnamacharya que le enseñara Yoga. Las lecciones empezaron al día siguiente,  horas antes de que sonara la campana de la escuela y continuaron cada mañana por tres años hasta que Jois tuvo que abandonar su hogar para entrar en el Sanskrit College.  Cuando Krishnamacharya acepto el puesto de profesor en ese College, dos años mas tarde, Pattabhi  Jois, desbordando de alegría reanudo sus lecciones de Yoga.
       Jois conservo una inmensa cantidad de recuerdos  de los años que estudio con Krishnamacharya.  Durante décadas ha mantenido el trabajo que le dejo Krishamacharya con gran devoción, refinando las secuencias de asanas sin inflingirles modificaciones sustanciales,  tal como un violinista clásico pudiera matizar la melodía de un concierto de Mozart, sin cambiar una nota.  Jois, a menudo ha dicho que el concepto de vinyasa se origino en un antiguo texto llamado Yoga Kuruntha.  Desgraciadamente, el texto desapareció, nunca nadie lo ha visto.  Existen tantas historias sobre su descubrimiento y contenido – he escuchado por lo menos cinco de ellas que se contradicen – que uno se cuestiona su autenticidad.  Cuando le pregunte a Jois si el había alguna vez leído el texto, respondió:  “ No, solo Krishnamacharya”.  Enseguida le resto importancia a la escritura, indicando varios otros textos que, también dieron forma al Yoga que aprendió de Krishnamacharya, incluyendo el Hatha Yoga Pradipika, los Yoga Sutras,  el Baghavad Gita.
        Cualquiera fuesen las raíces del Ashtanga Vinyasa Yoga, hoy es uno de los mas influyentes componentes del legado de Krishnamacharya.  Quizás, este método, originalmente diseñado para los jóvenes, nos muestra un camino mas amigable hacia una espiritualidad mas profunda en una cultura que valora la energía y lo externo mas que lo interno.  En las ultimas tres décadas un numero creciente de yoguis se ha sentido atraído a su precisión e intensidad.  Muchos de ellos han hecho el peregrinaje a Mysore, donde Jois todavía enseña.



Rompiendo una tradición
         Aunque, Krisnamacharya le enseño a niños y jóvenes en el palacio de Mysore, sus demostraciones publicas atrajeron a diversas congregaciones. Disfrutaba del desafío de presentar el Yoga a públicos con diferente formación y educación.  En sus frecuentes tours, que él llamaba viajes propagandísticos, introdujo el yoga entre los soldados británicos, los Maharajas musulmanes y los indios de todas las religiones y credos.  Krishnamacharya siempre enfatizaba que el Yoga era para todos, y adecuaba sus enseñanzas para asi respetar las creencias de sus estudiantes.  Pero mientras pasaba por alto las diferencias culturales, religiosas y de clases, siempre mantuvo una actitud patriarcal hacia las mujeres.  El destino sin embargo, le hizo una jugada:  El primer estudiante que llevó su Yoga al escenario mundial pidió ser admitida vistiendo un sari... ¡ Y además era occidental!
          La mujer, que llego a ser conocida como Indra Devi (nacida en Zhenia Labunskaia, en la Latvia pre-soviética) era amiga de la familia real de Mysore.  Después de ver una de las demostraciones de Krishnamacharya, pidió ser admitida como estudiante.  Al comienzo ni extranjeros ni mujeres.  Pero Devi insistió,  persuadiendo al Maharajá que intercediera en su favor con este brahmin.  De mala gana Krishnamacharya inicio las clases, sometiéndola a una estricta dieta y a un difícil régimen de enseñanza destinado a quebrar su voluntad.  Ella paso cada desafió impuesto por Krishnamacharya,  llegando a ser amiga de él y ejemplar estudiante.
Indra Devi

         Después de un año de aprendizaje,  Krishnamacharya le pidió que enseñara Yoga.  Le pidió que atrajera a las clases un cuaderno y paso con ella varios días dictándole sus conocimientos sobre como enseñar el Yoga, sobre dieta y pranayama.  Inspirada en estas enseñanzas, escribió mas tarde el libro best seller sobre Hata yoga,  Forever Young, Forever Healthy (Prentice Hall, Inc., 1953).  Años después de haber estudiado con Krishnamacharya, Devi fundó la primera escuela de Yoga en Shangai, China, donde Madame Chiang Kai-shek fue una de sus alumnas.  Posteriormente logro convencer a los lideres soviéticas de que el yoga no era una religión y asi pudo abrir las puertas de la Unión Soviética al Yoga, donde hasta entonces era ilegal.  En 1947 se traslado a Estados Unidos.  Viviendo en Hollywood llego a ser conocida como La primera Dama del yoga, atrayendo a estudiantes como Marilyn Monroe,  Elizabeth Arden,  Greta Garbo y Gloria Swanson.  Gracias a Devi,  Krishnamacharya pudo disfrutar de su primera exposición internacional.
         Aunque estudio con Krishnamacharya durante el periodo de Mysore,  el Yoga que enseño Indra Devi tiene poco en comun con el ashtanga vinyasa de Jois.  Como queriendo anunciar ya el altamente personalizado estilo de <yoga que iba a desarrollar mas tarde, Krishnamacharya le enseño a Devi de una manera suave, adaptando las posturas, cada vez que era necesario, a sus limitaciones físicas
         Devi siempre ha mantenido en sus enseñanzas este estilo suave.  Aunque su estilo no utiliza Vinyasa, usa el principio de las secuencias de Krishnamacharya de manera que sus clases recorren un camino – empezando con posturas de pie,  progresando hacia un asana central seguido de posturas complementarias y terminando con relajación.  De  la misma forma que ocurrio con Jois, Krishnamacharya  le enseño a combinar pranayama y asanas.  Los estudiantes de su linaje todavía practican, cada postura con una forma determinada de respirar.
         Devi agregó, además, un aspecto devocional a su trabajo que llamo Sai yoga.  La postura principal de cada clase incluye una invocación de manera que el fulcro de cada practica contiene una meditación en la forma de una oración ecuménica.  Aunque ella misma desarrollo este concepto, pudo ya haber estado presente en forma embriónica,  en las enseñanzas que recibió de Krishnamachara.  En sus últimos años,  Krishnamacharya también recomendó cantos devocionales dentro de la practica de asanas.
         En la actualidad, acercándose a los 103 años, Devi recibe cada tarde estudiantes en uno de sus seis centros de Buenos Aires, Argentina.  Y hasta hace tres años atrás, todavía enseñaba posturas.  Bien entrada en sus noventa años, continuo viajando por el mundo, llevando la influencia de Krishnamacharya a mucha gente en Norte y Sudamérica.  Su impacto en los Estados Unidos se diluyó cuando ella se traslado a vivir a Buenos Aires, en 1985, pero su prestigio en Latinoamérica se extiende mucho mas allá de la comunidad argentina del Yoga.
          Tendrás dificultades en encontrar a alguien en Buenos Aires que no haya escuchado hablar de ella.  Se contacto con todos los estratos de la sociedad latina:  El taxista que me llevo a la entrevista con ella, la describió como una mujer muy sabia, al día siguiente de mi entrevista, el ex presidente de Argentina, Carlos Menem la visito para pedirle su bendición y consejos.  Las seis escuelas de Yoga de Devi, imparten 15 clases de asanas el día y los graduados de su curso de formación de profesores, que dura cuatro años, reciben un certificado internacional reconocido que equivale a un  grado pre-universitario.


Instruyendo a Iyengar

          Durante el periodo en que Krishnamacharya les enseñaba a Devi y a Jois, brevemente también le enseño a un niño llamado B.K.S. Iyengar, quien creció para jugar,  probablemente, el rol más significativo, en introducir el Hata yoga en Occidente.  Es difícil imaginar como habría sido el Yoga que practicamos hoy día si la contribución de Iyengar, en especial su detallada, precisa y sistemática ejecución de cada asana, su investigación sobre las aplicaciones terapéuticas y su diferenciación por niveles, el riguroso sistema de entrenamiento que ha producido tantos profesores influyentes.

BKS Iyengar

         También es difícil saber cuanto influenció su desarrollo posterior el entrenamiento que recibió de Krishnamacharya.  Aunque intenso, el tiempo que paso junto a su maestro, fue corto:  solo un año.  Además de inculcar en Iyengar devoción por el Yoga, quizá, planto también las semillas que mas tarde germinarian en el yoga de Iyengar.  (Algunas de las características por las cuales es conocido hoy día particularmente las modificaciones a las posturas y sus usos terapéuticos son muy similares a las que Krishnamacharya desarrollo en su trabajo de los últimos años).  Posiblemente cualquier investigación profunda en el Hata yoga produce resultados similares.  De cualquier modo, Iyengar siempre ha idolatrado al guru de su niñez.  Todavía dice:  “ Soy solo un pequeño modelo en Yoga, mi guru fue un gran hombre”.
         Al comienzo, el porvenir de Iyengar no era claro.  Cuando Krishnamacharya lo invito a vivir en su hogar - la esposa de Krishnamacharya hermana de Iyengar –predijo que el poco flexible adolescente no tenia futuro en el yoga.  De hecho, lo que cuenta Iyengar de su vida con Krishnamacharya suena como una novela de Dickens.  Krishnamacharya podía ser un profesor estrictísimo.  Al comienzo casi no se tomó la molestia de enseñarle a Iyengar, quien se pasaba la mayor parte del tiempo regando el jardín y haciendo todo tipo de tareas menores.  El único amigo que tenia era su compañero de habitación, un niño llamado Keshavamurty, que era el favorito de Krishnamacharya.  Una extraña jugada del destino hizo que un día desapareciera Keshavamurthy para nunca mas volver.  Solo faltaban días para una importante demostración en el Yogashala y Krishamacharya, naturalmente, confiaba en su pupilo estrella para que demostrara los asanas.  Enfrentando a esta crisis, Krishnamacharya rápidamente comenzó a entrenar a Iyengar en una serie de complicadas posturas.
         Iyengar practico, en forma diligente, y el día de la demostración sorprendió a Krishnamacharya con una excepcional actuación.  Después de esto, Krishnamacharya comenzó la instrucción de su pupilo con renovado vigor.  Iyengar progreso rápidamente y empezó también  a asistir a Krishnamacharya en sus clases en el yogashala y a acompañarlo en tours.  Krishnamacharya continuo sin embargo su autoritario estilo de instrucción.  En una oportunidad cuando Krishnamacharya le ordeno que hiciera hanumamanasana, (apertura completa de piernas, split), Iyengar se quejo de que nunca había hecho es postura antes.  ¡Hazlo!  Le grito Krishnamacharya.  Iyengar lo hizo desgarrándose los músculos de la corva.
         Su corto aprendizaje termino abruptamente.  Después de una demostración de Yoga en el norte de la provincia de Karnataka, un grupo de mujeres le pidió a Krishnamacharya que les enseñara.  Krishnamacharya eligió a Iyengar, su estudiante mas joven, para que impartiera esa clase.  En esa época las clases eran segregadas, es decir, las mujeres estudiaban separadamente de los hombres.  Iyengar impresiono a las mujeres con su forma de enseñar. Y, a pedido de ellas, Krishnamacharya designo a Iyengar como su instructor.
         Enseñar fue una promoción para Iyengar,  pero no contribuyo mayormente a mejorar su situación.  Enseñar yoga era todavía una profesión marginal.  A veces, recuerda Iyengar, comía solo un plato de arroz cada tres días, sustentándose solamente con agua.  Pero se entrego en cuerpo y alma al yoga.  De hecho, Iyengar dice que era tal su obsesión por el yoga que, algunos vecinos y miembros de la familia creyeron que había enloquecido.  Practicaba durante horas, usaba pesadas piedras para forzar sus piernas en Baddha Konasana (sentado con las plantas de los pies juntas) o bien doblándose hacia atrás sobre un rodillo compactador de cemento para mejorar su Urdhva Dhanurasana (la araña).  Preocupado por su bienestar, el hermano de Iyengar arreglo su matrimonio con una joven de 16 años llamada Ramamani.  Afortunadamente, Ramamani respetaba su trabajo y llego a ser una compañera muy importante en su investigación de asanas.
         Varios ciento de millas alejado de su guru, la unica forma que tenia Iyengar de aprender mas sobre asanas, era explorar con su propio cuerpo y analizar los efectos.  Con la ayuda de Ramamani, Iyengar refino y mejoro las asanas que aprendió de Krishnamacharya.
         Al igual que krishnamacharya, a medida que Iyengar ganaba estudiantes, iba adaptando y modificando las posturas para satisfacer sus necesidades.  Y también, al igual que Krishnamacharya, Iyengar nunca dudo cuando tuvo que innovar.  En gran medida, abandono el estilo Vinyasa de su mentor. En cambio, al desarrollar cada postura, constantemente investigo la naturaleza del alineamiento interno, considerando los efectos de cada parte del cuerpo, incluso la piel.  Debido a que muchos de los estudiantes que vinieron a el estaban en peores condiciones físicas que los jóvenes estudiantes de Krishnamacharya, Iyengar tuvo que aprender a desarrollar elementos  especiales (props: elementos de ayuda como bloques  de madera, cinturones de algodón, la pared)  para ayudarles.  Y , como alguno de sus estudiantes estaban enfermos, Iyengar empezó a desarrollar asanas como herramienta de curación, creando programas terapéuticos específicos.  Adicionalmente, Iyengar empezó a ver el cuerpo como si fuera un templo y las asanas, como las oraciones.  El énfasis de Iyengar en los asanas no siempre gusto a su maestro.
         Aunque en las celebraciones de los 60 años de Iyengar, Krishnamacharya elogio las aptitudes de Iyengar en la practica de asanas, le sugirió que ya era tiempo que se enfocara mas hacia la meditación.
         A través de las décadas de los años 30, 40 y 50, la reputación de Iyengar como maestro y como terapeuta continuo creciendo.  Obtuvo estudiantes famosos y respetados, tales como el filosofo Jiddhu Krishnamurti y el violinista Yehudi Menuhin, quienes lo ayudaron a atraer estudiantes occidentales.  En los años 60 el Yoga estaba formando parte de la cultura mundial, e Iyengar estaba siendo reconocido como uno de sus principales embajadores.



Sobreviviendo los años difíciles.
        Aun cuando sus estudiantes prosperaban y difundían su evangelio yoguico, Krishnamacharya volvió a encontrarse con tiempos difíciles.  Ya en 1947 el número de alumnos había bajado, considerablemente, en el Yogashala.  Según Jois, solo quedaban tres alumnos.  El patrocinio gubernamental también se había terminado, India había obtenido su independencia  los políticos que reemplazaron a la familia real de Mysore tenían poco enteres en el Yoga.  Krishnamacharya lucho por mantener viva la escuela, pero en 1950 tuvo que cerrar.  Un krishnamacharya de 60 años se vio en la situación de tener que empezar todo de nuevo.

         A diferencia de algunos de sus protegidos,  Krishnamacharya no tuvo la fortuna de disfrutar de los beneficios de la creciente popularidad del Yoga.  Continuo estudiando, enseñando y desarrollando su Yoga en casi total oscuridad.  Iyengar estima que este periodo solitario , cambio la disposición de Krishnamacharya.  Según Iyengar, Krishnamacharya podía permanecer distante bajo la protección del Maharajá de Mysore.  Pero entregado a si mismo, obligado a conseguir sus propios estudiantes, tuvo mas motivación para adaptarse a la sociedad y desarrollar mayor compasión.
        Asi fue como, en 1950, cuando Krishnamacharya luchaba por conseguir trabajo, debió aceptar un puesto de profesor en Mysore, en el Vivekananda College de Chennai.  Nuevos estudiantes aparecieron, incluyendo gente de diferentes profesiones, estratos sociales y en variadas condiciones de salud.  Krishnamacharya tuvo que ingeniárselas para inventar nuevos métodos de enseñanza.  Y, a medida que iban apareciendo estudiantes con menos aptitudes físicas  algunos incluso con incapacidades, Krishnamacharya debió adaptar las posturas para satisfacer las necesidades de cada uno.
        Por ejemplo, instruía a un alumno que hiciera Paschimottanasana, (sentado con el cuerpo doblado hacia delante) con las rodillas estiradas para estirar los ligamentos de la corva, mientras que hacia hacer la misma postura a otro estudiante, pero con las rodillas dobladas.  Del mismo modo, modificaba la respiración de acuerdo a las necesidades de sus alumnos, a veces reforzando el abdomen poniendo mayor énfasis en la exhalación  otras, en la espalda, poniendo énfasis en la inhalación.
         Krishnamacharya variaba la duración, frecuencia y las secuencias en los asanas para ayudar a los estudiantes a alcanzar metas especificas de corto plazo, como recuperarse rápidamente de una enfermedad.  Y , a medida que los alumnos progresaban, los ayudaba a refinar las posturas hasta conseguir la forma ideal.  En su estilo particular, Krishnmacharya ayudaba a sus estudiantes a evolucionar de un Yoga que se adaptaba a sus limitaciones individuales, a un Yoga que maximizaba sus habilidades.  Este enfoque, que hoy día se conoce con el nombre de Viniyoga, se convirtió en la marca registrada de la enseñanza de Krishamacharya en sus décadas finales. 
          Krishnamacharya parecía siempre dispuesto a ampliar estas técnicas a casi cualquier estado de salud que presentara un desafió.  En una oportunidad, un doctor le pidió que le ayudara con un paciente había tenido un infarto cerebral.  Krishnamacharya manipulo los miembros sin vida del paciente poniéndolos en diferentes posturas, una especie de yogaterapia.  Y como con muchos  estudiantes de Krishnamacharya, la salud de esta persona mejoro,  y también la fama de Krishnamacharya como terapeuta.
         Fue la reputación de terapeuta la que atraería al ultimo, y uno de sus mayores discípulos.  Pero en ese tiempo, nadie -y menos Krishnamacharya – sospecharía que su hijo, T.K.V. Desikachar, llegaría a ser un famoso yogui, el que traspasaría del mundo del Yoga occidental, la linea completa de las enseñanzas de su padre, en especial la de los últimos años.


Manteniendo la llama viva.

         Aunque nacido en una familia de yoguis, Desikachar nunca sintió el deseo de continuar con la tradición.  De niño, se alejaba de su padre cuando este le pedía que hiciera asanas.  Krishnamachatya lo agarro una vez, le ató las manos y pies en Baddha Padmasana ( postura del loto con los brazos cruzados detrás de la espalda y las manos en los pies) y allí lo dejo por media hora.  Este tipo de pedagogía no motivo a Desikachar a estudiar yoga, pero seguramente la inspiración llegó por otros medios.

TKV Desichakar

        Después de obtener un titulo de ingeniero en la universidad, Desikachar vino a visitar a su familia por un corto tiempo.  Iba camino a Delhi, donde le habían ofrecido un buen trabajo en una firma europea.  Una mañana cuando estaba sentado en los peldaños de la entrada de la casa leyendo el periódico, vio acercarse por la estrecha calle un enorme vehículo americano que se detuvo justo en frente de la casa de Krishnamacharya.  En ese preciso momento su padre  salió de la casa, vistiendo sólo un dhoti (tela de algodón enrollada alrededor de las caderas) y las marcas sagradas que indican una vida entera de devoción al dios Vishnu.  Del asiento trasero del auto,  descendió una mujer de apariencia europea, de mediana edad, gritando:  “ ¡Profesor, profesor! ”.  Se lanzo sobre los brazos de Krishnamacharya con un abrazo efusivo.
        La sangre debe habérsele ido de la cara a Desikachar al presenciar esto, y sobretodo, cuando vio que Krishnamacharya también la abrazaba.  En esos días, las mujeres occidentales y los Brahmines no se abrazaban especialmente no en medio de la calle, y menos tratándose de un  Brahmin tan observante como Krishnamacharya.  Cuando se hubo ido la mujer lo único que atino a decir Desikachar fue : ¿Por qué?.
         Krishamacharya le explico que la señora había estado estudiando yoga con él, y que gracias a su ayuda, la mujer por primera vez en 20 años había podido conciliar el sueño.  Quizá,  la reacción de Desikachar al escuchar esta revelación fue una suerte de providencia o karma, sin duda esta prueba del poder del yoga le sirvió como una curiosa epifanía que, cambiaría su vida para siempre.  En un instante resolvió aprender lo que sabia de su padre.
         Krishnamacharya no recibió, de buen grado, este repentino interés de su hijo por el yoga.  Le dijo que continuara con su carrera de ingeniero y que dejara el yoga tranquilo.  Desikachar se negó a escuchar.  Rechazo el trabajo en Delhi, encontró trabajo en una firma local e insistió a su padre que le diera clases.  Eventualmente Krishnamacharya acepto.  Pero, para asegurarse de que el interés de su hijo era genuino – o para descorazonarlo- Krishnamacharya también fijo la hora de inicio de las clases a las 3:30 de la mañana cada mañana.  Desikachar acepto, pero también puso su propia condición:  Nada que tenga que ver con Dios.  Un ingeniero pragmático como el vio la necesidad de la religión.  Krishnamacharya respeto la decisión de su hijo e iniciaron las clases con asanas y recitando los Yoga Sutras de Patanjali.  Y, como la familia entera vivía en una sola habitación, no les quedo mas remedio, medio dormidos, que sumarse a las clases.  Las lecciones continuarían por 28 años aunque ya no tan temprano.
         Durante los años que enseño a su hijo, Krihsnamacharya continuo refinando su enfoque sobre el Viniyoga, haciendo programas especiales para los enfermos, para las mujeres embarazadas, niños, y por supuesto, para aquellos en la búsqueda dela autorrealización espiritual.  Llego, incluso, a dividir la practica de yoga en tres etapas, representando la juventud, la edad madura y la vejez:  Primero, desarrollar fuerza muscular y flexibilidad, segundo, mantener la salud durante los años de trabajo y de sustento de la familia, y finalmente, ir mas allá de la practica física para enfocarse en Dios.
          Desikacachar observo que a medida que iban progresando los estudiantes, Krishamacharya no solo comenzaba a poner énfasis en una práctica de asanas mas avanzadas, sino que también, en los aspectos espirituales del yoga.  Desikachar se dio cuenta de que su padre sentía que cada acción era en si misma, un acto de devoción, que cada asana debía conducir hacia la calma interior.  Del mismo modo, el énfasis que ponía Krishnamacharya en la respiración tenia por objeto transmitir implicaciones espirituales, conjuntamente, con beneficios fisiológicos.  De acuerdo a Desikachar, Krishnamacharya describía el ciclo respiratorio como un acto de entrega:  Inhala y Dios se acerca.  Mantén la respiración, y Dios permanece contigo. Exhala, y tu te acercas a Dios.  Mantén la exhalación, y entrégate a Dios.
         Durante los últimos años de su vida, Krisnamacharya introdujo los cantos védicos en la práctica de yoga, siempre ajustando el número de versos para que coincidieran con el tiempo que los alumnos debían permanecer en las posturas.  Esta técnica puede ayudar a los estudiantes a mantener enfocada la mente y los prepara para la meditación.
          Cuando Krishnamacharya se inclinaba hacia los aspectos espirituales del yoga, respetaba las creencias individuales.  Una de sus mas antiguas estudiantes, Patricia Miller, que enseña hoy día en Washington D.C., recuerda que el dirigía las meditaciones ofreciendo alternativas.  Instruía a sus alumnos que cerrara sus ojos  observaran el espacio entre las cejas, y luego, decia: Piensa en Dios.  Si no en Dios, en el sol.  Si no en el sol, en tus padres.  Explica Miller que Krishnamacharya exigía solo una condición: Que admitamos que existe un poder mas grande que nosotros mismos.


Preservando un legado.

         Desikachar propaga hoy día el legado de su padre, dirigiendo el instituto Krishnamacharya Yoga Mandiram, en Chennai, India, donde se enseñan todos los diferentes enfoques que tenia Krishnamacharya sobre el yoga y sus escritos son traducidos  publicados.  Con el tiempo, Desikacahar abrazo toda la gama de las enseñanzas de su padre, incluyendo su veneración por Dios.  Desikachar, sin embargo, comprende el escepticismo occidental y enfatiza la necesidad de despojar el yoga de sus atadura hinduistas, de manera que siga siendo un vehículo para toda la gente.  La visión del mundo de Krishnamacharya estaba enraizada en la filosofía  védica, la visión del mundo occidental lo está en la ciencia.  Versado en ambas, Desikachar ve su rol como el de un traductor, llevando la antigua sabiduría de su padre a oídos modernos. 
         El principal propósito de Desikachar y el de su hijo Kausthub, es el compartir esta antigua sabiduría con la próxima generación.  Le debemos a nuestros hijos un futuro mejor, dice.  Su organización mantiene clases para niños y también para los niños incapacitados.  Y, además de publicar historias y guías espirituales con un sabor contemporáneo, Kusthub también esta produciendo videos para demostrar las técnicas, para enseñarle a los jóvenes, usando los métodos inspirados en el trabajo de su abuelo en Mysore.
         Aunque Desikachar paso casi tres décadas como alumno de Krishnamacharya, dice solo haber captado los fundamentos de las enseñazas  de su padre.  Tanto los intereses como la personalidad de Krishnamacharya semejan un calidoscopio, Yoga era solo una fracción de lo que él sabía.  Krishnamacharya también estudió disciplinas como la filología, la astrología y también la música.  En su propio laboratorio ayurvédico preparaba formulas en base a yerbas.  En India sigue siendo mas conocido como terapeuta que como yogui.  También era conocido gourmet, horticulturista y un gran jugador de cartas.
         Pero el conocimiento enciclopédico que, a veces, lo hacia aparecer distante, incluso arrogante en su juventud – intelectualmente intoxicado, como suavemente lo caracteriza Iyengar- con el tiempo creo la necesidad de comunicarse mejor con la gente.  Krishnamacharya se dió  cuenta de que una parte importante del conocimiento tradicional indio que el atesoraba estaba desaparecido, y decidió abrir su gran reserva de conocimientos a cualquiera con sano interés y suficiente disciplina.  Sintió que el yoga tenia que adaptarse al mundo moderno o desaparecer.
          Hay un dicho indio que dice que cada tres siglos nace alguien para reenergizar una tradición. Es posible que Krishnamacharya fuera uno de esos avatares.  Teniendo un gran respeto por el pasado, no dudo en experimentar e innovar.  Desarrollando y refinando diferentes ángulos, hizo que el yoga fuese accesible a millones de personas.  Esa difusión y facilitación del yoga a todo el mundo es su mas grande legado.  Tan diversas como pueden ser las practicas nacidas del linaje de Krishnamacharya, la pasión y la fe en el yoga siguen siendo la herencia común.  El mensaje tácito que proveen sus enseñanzas es que, el yoga no es una tradición estática, es un arte vivo, que respira y crece constantemente, a través de los experimentos y experiencias de cada practicante.

Fuente: yogajournal

Sri. T Krishnamacharya's & B.K.S. Iyengar Yoga in 1938

Video sin sonido circulando por Youtube. Demostración de Sri. T. Krishnamacharya, algunos miembros de su familia y su cuñado B.K.S. Iyengar de 1938.


Si no lo ves online, puedes verlo aqui: Fuente

sábado, 5 de octubre de 2013

Bardo Thodol.

El Bardo thodol, más conocido como el libro tibetano de los muertos, es una guía de instrucciones para los muertos y los moribundos, pues se considera que la muerte dura 49 días y después de ellos sobreviene un renacimiento en el ciclo de la reencarnación. Basándose en esta creencia, el libro de algunas recomendaciones a tener en cuenta durante ese período.

El Bardo-Thodol se ha hecho célebre bajo el título de "El libro tibetanos de los Muertos", título muy impresionante, sobre todo por su analogía con el Libro de los muertos egipcio. Sin embargo, la mayoría, indica que el título no corresponde verdaderamente al contenido de la obra.

En el título del Bardo-Thodol, la palabra muerte no aparece por ninguna parte. Este término desvía totalmente el sentido de la obra que reside en la idea de liberación, es decir, liberación de las ilusiones de nuestra conciencia egocéntrica que oscila perpetuamente entre nacimiento y muerte, ser y no ser, esperanza y duda, sin alcanzar el despertar, la paz del nirvana, ese estado estable, lejos de las ilusiones del samsara y de los estados intermedios.

Relacionar bardo y muertos sería un retorno a las representaciones del mundo más primitivas. La palabra bardo tiene un significado infinitamente más amplio y no concierne al concepto de la muerte más que un caso particular.

Los diferentes Bardos no son sino los diferentes estados de conciencia de nuestra vida: el estado de conciencia despierta, de la conciencia de sueño, de la conciencia de agonía, de la conciencia de muerte y el estado de la conciencia de renacimiento.
Todo esto se describe claramente en los versos radicales de los Seis Bardos, que constituyen el núcleo original de la obra. 
No es una guía de muertos, sino una guía de cuantos quieren traspasar la muerte, metamorfoseando su proceso en un acto de liberación. Efectivamente, al morir, pasamos por las mismas etapas que atravesamos en los estados progresivos de la meditación. 

Se atribuyen las enseñanzas del Bardo-Thodol al gran apóstol budista Padmasambhava.




La versión siguiente corresponde a la traducción de Timothhy Leary, conocido psiconauta.

PRIMER BARDO
Oh, amigo
El tiempo camina hacia ti para buscarte nuevos planos de la realidad.
Tu ego y tu nombre están en el juego de acabar.
Estas poniéndote enfrente de la Luz Clara.
Tú estás experimentando en esta realidad.
En el estado de libertad del ego donde todas las cosas son como un cielo vacío sin nubes.
Y el intelecto desnudo y limpio es como un trasplante vacío.
En este momento conoce por ti mismo y habita en este estado.
Lo que es llamado muerte del ego está viniendo hacia ti.

Recuerda:
Esta es la hora de la muerte y renacimiento.
Aprovecha de esta muerte temporal para obtener el perfecto estado.
Ilumínate.
Concentrado en la unidad de todos los seres vivientes.
Mantenido sobre la Luz Clara.
Usalo para alcanzar el entendimiento y el amor.
Si tú no puedes mantener la felicidad de la iluminación y si tú estás deslizándote dentro del contacto del mundo exterior.

Recuerda:
Las alucinaciones que puedes experimentar ahora, las visiones e introspecciones te enseñarán mucho sobre ti mismo y el mundo.
El velo de la rutinaria percepción será cambiado en tus ojos.
Recuerda la unidad de todas las cosas vivientes.
Recuerda la gloria de la luz clara.
Déjate guiar a través de tu nueva vida que viene.
Déjate guiar a través de las visiones de esta experiencia.
Si te sientes confuso, invoca la memoria de tus amigos y de tus maestros.
Trata de alcanzar y conservar la experiencia de la luz clara.

Recuerda:
La luz es la energía vital.
La llama sin fin de la vida.
Un ondulante y siempre cambiante torbellino de color puede apoderarse de tu visión.
Esta es la incesante transformación de la energía.
El proceso vital.
No temas.
Entrégate a él.
Únete.
Forma parte de ti.
Tú eres parte de él.

Recuerda también:
Más allá de la continua y fluyente electricidad de la vida es la última realidad.
El Vacío.
Tu propio saber, formado en la no-posesión de forma o color, es naturalmente vacío..
La realidad final.
El Todo bondad.
El Todo paz.
La Luz.
Resplandeciente.
El movimiento es el fuego de vida desde el cual todo viene.
Únete.
Forma parte de ti.
Más allá de la luz de la vida es el pacífico silencio del Vacío.
La quieta felicidad más allá de todas las transformaciones.
La sonrisa de Buda.
El Vacío no es la nada.
lnobstruido, brillando, conmoviendo, feliz.
El vacío es principio y final él mismo.
Consciencia de diamante.
El Todo Bondad Buda.
Tu propia consciencia, brillando, vacía e inseparable
No-pensamiento, no-visión, no-color, es vacío
El intelecto brillando y lleno de felicidad y silencioso. Este es el estado de perfecta iluminación.
Tu propia consciencia, brillando, vacía el inseparable del gran cuerpo resplandeciente,
no tiene nacimiento, ni muerte.
Es la inmutable luz que los tibetanos llaman Buda Amitabha.
El saber de la no-forma comenzando.
Conocido esto es suficiente.
Reconocer el vacío de tu propia consciencia para ser dominio de Buda.
Permanece en este reconocimiento y tú mantendrás el estado de la divina mente de Buda.


Listado de capítulos:







  • Bardo Thodol (Primer Bardo)
  • Bardo Thodol (Segundo Bardo). Parte I
  • Bardo Thodol: La Fuente (Segundo Bardo). Parte II
  • Bardo Thodol: Síntomas físicos (Segundo Bardo). Parte III
  • BardoThodol: El fluir interno de procesos arquetípicos (Segundo Bardo). Parte IV
  • Bardo Thodol: la corriente del fuego de la unidad interna (Segundo Bardo). Parte V
  • Bardo Thodol: La estructura de la onda vibración de las formas externas (Segundo Bardo). Parte VI
  • Bardo Thodol: Las ondas vibratorias de la unidad externa (Segundo Bardo). Parte VII
  • Bardho Todol: El circo de la retina (Segundo Bardo). Parte VIII
  • Bardho Todol: El teatro Mágico (Segundo Bardo). Parte IX
  • Bardho Todol: visiones coléricas (Segundo Bardo). Parte X
  • Bardo thodol: Instrucciones preliminares (Tercer Bardo). Parte I
  • Bardo Thodol: Medita calmadamente sin distracción (Tercer Bardo): Parte II
  • Bardo Thodol: Las visiones de reentrada (Tercer Bardo). Parte III
  • Bardo Thodol: Para toda influencia determinante del pensamiento (Tercer Bardo). Parte IV
  • Bardo Thodol: Para el juicio de la visiones (Tercer Bardo). Parte V
  • Bardo Thodol: Las visiones sexuales (Tercer Bardo). Parte VI
  • Bardo Thodol: Cuatro método de prevención de la entrada. Parte I: Meditación sobre el Buda
  • Bardo Thodol: Meditación sobre buenos juegos. Parte II
  • Bardo Thodol: Meditación sobre la  ilusión. Parte III
  • Bardo Thodol: Meditación sobre el vacío. Parte IV
  • Bardo Thodol: Para después escoger la personalidad.
  • viernes, 4 de octubre de 2013


    "Si esto es lo que viene a ser;
    de la aparición de esto, aquello surge;
    si esto no es aquello que no llega a ser;
    de la detención de esto, aquello es detenido"


    Samyutta-Nikaya

    Meditación del Yoga Kundalini

    Al igual que todos los sistemas de yoga activan la energía Kundalini, la totalidad de las formas de meditación excitan y activan la fuerza latente en  nuestro interior. No obstante, algunos métodos despiertan la Kundalini más directa, rápida y poderosamente que otros. Es el caso de la Meditación Kundalini, un método francamente simple y avanzado. No resulta en efecto particularmente difícil y tampoco requiere de una enorme cantidad de tiempo. Se ejecuta con comodidad aproximadamente en treinta y cinco o cuarenta y cinco minutos. La recompensa consiste en que los resultados son constantes e imponentes, firmes y eficaces.

    Acaso la palabra "resultado" parezca algo cómica para utilizarse en la descripción de la meditación. Después de todo, una gran parte de lo que sucede en el proceso de la meditación no es cuantificable, aunque los bloqueos y obstrucciones del sistema de energía son destruidos fácilmente a través de este método. La mente se limpia con facilidad, e igualmente te sentirás muchísimo más fuerte que antes de practicar. Éstos son la clase de resultados que pueden ser observador y disfrutados por cualquiera que consagre el tiempo y atención requeridos diariamente en su ejercicio.



    TÉCNICA
    Siéntate confortablemente con las piernas cruzadas. La postura del Loto resulta ideal, aunque tal vez para ti no sea lo más práctico; en caso de que así sea, adopta otra posición más fácil con las piernas cruzadas, manteniendo la espina dorsal erguida. Pon las manos sobre las rodillas y cierra los ojos y la boca, rozando con la punta de la lengua el paladar superior.
    En esta postura, respira con facilidad y regularmente a través de la nariz durante algunos minutos. Mientras lo haces, relaja cualquier tensión innecesaria de los músculos, dejando que tu mente se limpie.
    Luego, dirige la atención hacia el primer chakra, Muladhara, en el perineo, lugar situado en la misma base de la espina, entre el ano y los genitales. Enfoca allí la atención por espacio de aproximadamente tres minutos, respirando suave y completamente. Con cada respiración, siente como si lo estuvieras haciendo directamente a través de este centro de energía.
    Desplaza ahora tu atención hasta el segundo chakra, Svadhisthana, localizado a lo largo de la parte inferior de la espina, en el área de los genitales. Llevas allí tu atención por unos tres minutos, respirando suave y completamente, permitiendo que la energía de la respiración fluya a través de él.
    El siguiente punto de atención es el tercer chakra, Manipura, situado a lo largo de la espina en el área del plexo solar. Dirige allí tu concentración por un tiempo similar, haciendo que la energía circule por la zona del plexo solar.
    Pasa después a Anahata, el cuarto chakra, localizado en la espina, en el mismo centro del pecho. Haz lo mismo que en las anteriores ocasiones, enviando la energía directamente a través del centro del pecho.
    Enfoca ahora el quinto chakra, Visuddha, en el centro de la garganta; al respirar, deja que la energía fluya por la totalidad del área de la garganta.
    Desde allí lleva tu atención hasta el sexto chakra, Ajna, el tercer ojo, que está situado en la raíz de la nariz, entre las cejas, pero ligaramente más arriba. Concéntrate en este punto otros tres minutos con la forma habitual de respiración. Envía la energía dentro y fuera del tercer ojo.
    Porteriormente, dirige la atención hasta el séptimo chakra. Sahasrara, la parte más alta de la cabeza, repitiendo el proceso y haciendo que la energía irradie desde allí. Luego, haz descendear la concentración algunos centímetros por encima de la cabeza, como si en este punto existiera un halo de luz. Enfoca la atención durante unos tres minutos, respirando suave y completamente, concentrando la energía en este lugar.
    Desde allí, dirige de nuevo tu atención cada vez más arriba, hasta el cielo, visualizando la luna y el sol sobre ti, a la izquierda y a la derecha, respectivamente. Concéntrate en estos cuerpo celestes durante otros tres minutos aproximadamente, ejecutando respiraciones suaves y completas.
    Una vez realizado, conduce de nuevo la atención hasta el tercer ojo. Relájate en este centro, manteniendo la concentración enfocada, acompañándote de respiraciones firmes, regulares y completas. Sostén la atención aquí por espacio de diez minutos o todo el tiempo que desees.
    Cuando hayas terminado, ejecuta dos largas y profundas respiraciones, exhalando por la boca. Después, frota las manos vigorosamente, y posteriormente frótate también por toda la cara. Abre los ojos con delizadeza y relájate un minuto o dos antes de mostrarte más activo.

    Lo que esta meditación produce es la apertura del sistema de chakras, inundándolo con una tremenda cantidad de Prana -la energía asociada a la respiración-. La respiración, junto con la concentración, son las llaves de este meditación. Mantén la atención tan enfocada como te sea posible en cada centro de energía y asegúrate de que ejecutas respiraciones regulares y completas. Estos inyectará combustible a tu meditación, facilitando las condiciones necesarias para activar la energía Kundalini. Si te ejercitas meditando, hazlo por lo menos durante uno o dos años, aunque resulta deseable un tiempo más prolongado.


    miércoles, 2 de octubre de 2013

    Indice Asanas/Posturas


    Este es el índice de asanas (posturas) bajo distintas tradiciones y escuelas. Con el tiempo lo iré completando.

    ESTILO: Purna yoga Integral 


     A

    Ardha Salabhasana (Purna Yoga Integral)
    Adho Mukha Vriksasana (Purna Yoga Integral)
    Alasyasana o perezoso (Purna Yoga Integral)
    Anantasana o postura de dragón (Purna Yoga Integral)
    Ardha Chandrasana o media Luna (Purna Yoga Integral)
    Asandasana o postura sentada (Purna Yoga Integral)
    Asangasana o escuadra (Purna Yoga Integral)
    Ashtangasana o caracola (Purna Yoga Integral)
    Asvatthasana o postura de la gaviota (Purna Yoga Integral)

    B


    Bhujangasana o postura de la cobra (Purna Yoga Integral)
    Bidalasana o postura del Gato (Purna Yoga Integral)
    Bhrigasana o postura del escarabajo (Purna Yoga Integral) 
    Brahmarasana o postura de la abeja (Purna Yoga Integral) 
    Bakasana o postura de la garza (Purna Yoga Integral)
    Balasana o postura del niño (Purna Yoga Integral)
    Bhekasana o postura de la rana (Purna Yoga Integral)

    C

    Chakrasana o postura de la rueda (Purna Yoga Integral)
    Chandrasana o postura de Luna (Purna Yoga Integral)

    D
    Dwidandasana o postura de la mangosta (Purna Yoga Integral)
    Dhanurasana o postura del Arco (Purna Yoga Integral)
    Dhyanasana o postura de meditación (Purna Yoga Integral)

    E

    F

    G

    Garudasana o postura del águila (Purna Yoga Integral)
    Garabhasana o postura del erizo (Purna Yoga Integral)


    H

    Halasana o postura del arado (Purna Yoga Integral)
    Hamsasana o postura del cisne (Purna Yoga Integral)
    Hanumanasana o spagat (Purna Yoga Integral)
     

    I
    Indudalasana o postura de la Luna creciente (Purna Yoga Integral)

    J

    K
    Kadaliasana o banana (Purna Yoga Integral) 
    Kagasana o postura del Pato (Purna yoga Integral) 
    Kakasana o postura del cuervo (Purna yoga Integral)
    Kamsasana o postura de Copa (Purna yoga Integral)
    Kandapidasana o postura de la Iguana (Purna Yoga Integral)
    Kapotasana o postura de la Paloma (Purna Yoga Integral)
    Kijculukasana o postura de la lombriz (Purna Yoga Integral)
    Krikasana o postura del pájaro (Purna Yoga Integral)
    Krounchasana o postura de la pinza aérea (Purna Yoga Integral)
    Kukutasana o postura del Gallo (Purna Yoga Integral)
    Kurmasana (Purna Yoga Integral)
    krikasana o postura del pájaro (Purna Yoga Integral)

    L
     Lutasana o postura de la Araña (Purna Yoga Integral)


    M

    Makarasana o postura del cocodrilo (Purna Yoga Integral)
    Maitreyanasana o souplesse (Purna Yoga Integral)
    Manasana o postura del pensador (Purna Yoga Integral)
    Mandukasana o postura del sapo (Purna Yoga Integral)
    Markatasana o postura del mono (Purna Yoga Integral)
    Matsyasana o postura del pez (Purna Yoga Integral)
    Matsyendrasana o torsión de sentado (Purna Yoga Integral)
    Mayurasana o pavo real (Purna yoga integral)
    Musikasana o postura del ratón (Purna Yoga Integral)
     
    N
    Nagasana o postura de la serpiente (Purna Yoga Integral)
    Natarajasana o postura del danzarin (Purna Yoga Integral) 
    Naukasana o postura del bote (Purna Yoga Integral)
    Nakulasana o postura de la mangosta (Purna Yoga Integral)

    O

    P

    Paschimottanasana o postura de la pinza (Purna Yoga Integral)
    Padangusthasana o postura de la cigueña (Purna Yoga Integral)
    Prarthanasana o postura del penitente (Purna Yoga Integral)
    Parsva virasana o postura del héroe de costado (Purna Yoga Integral)
    Pipiakasana o postura de la hormiga (Purna Yoga Integral)
    Parsva Utthitasana o postura del plano inclinado de costado (Purna Yoga Integral)
    Parsva dhanurasana o postura del arco de costado (Purna Yoga Integral)
    Parsva Vidalasana o postura del gato de costado (Purna Yoga Integral)
    Parsva Paschimottanasana o postura de la pinza de costado (Purna Yoga Integral)
    Parsva balasana o postura del niño de costado (Purna Yoga Integral)
    Parighasana o postura del portón (Purna Yoga Integral)

    Potasana o postura de barco (Purna Yoga Integral)
    Purvotanasana o postura del plano inclinado (Purna Yoga Integral)
    Parvatanasana o postura de la montaña (Purna Yoga Integral)
    Pindasana o postura del murciélago (Purna Yoga Integral)
    Pavanamuktasana o postura del osito (Purna Yoga Integral)
    Patrasana o postura de la hoja (Purna Yoga Integral)


    Q

    R

    S
    Sarvangasana o paro de hombros (Purna Yoga Integral)
    Salabhasana o postura del saltamontes (Purna Yoga Integral)
    Sirsasana o paro de cabeza (Purna Yoga Integral)
    Samasthiti/padasana o postura de pie (Purna Yoga Integral)
    Suryasana o Sol (Purna yoga Integral)
    Svanasana o postura del perro (Purna Yoga Integral)
    Sasangasana o postura de la Liebre (Purna Yoga Integral)
    Setuasana o postura del puente (Purna Yoga Integral)
    Simhasasana o postura del León (Purna Yoga Integral)
    Svastikasana o postura del trébol (Purna Yoga Integral)
    Savasana o postura del dormilón (Purna Yoga Integral)
    Suryasana o postura del Sol (Purna Yoga Integral)

    T 

    Tolasana o postura de balanza (Purna Yoga Integral)
    Tola Sarvangasana o paro de hombros en equilibrio (Purna yoga Integral)
    Trikonasana o postura del triángulo (Purna Yoga Integral)
    Tola Bhrigasana o postura del escarabajo aéreo (Purna Yoga Integral)
    Tola Brahmarasana o postura de la abeja aérea (Purna yoga Integral)
    Tola setuasana o postura del puente aéreo (Purna Yoga Integral)
    Tola Bhujangasana o postura de la cobra aérea (Purna Yoga Integral)
    Tola parvatanasana o postura de la montaña aérea (Purna Yoga Integral)
    Titibhasana o postura de la Luciernaga (Purna Yoga Integral)
    Tola titibhasana o postura de la luciernaga aérea (Purna Yoga Integral)
    Tola zambukasana o postura del caracol aéreo (Purna Yoga Integral)
    Tola Nakulasana o postura de la mangosta aérea (Purna Yoga Integral)
    Tola pavanamuktasana o postura del osito aéreo (Purna Yoga Integral)

    U
    Ustrasana o postura del camello (Purna Yoga Integral)
    Utthita Hasta Padangustasana o postura de la bandera (Purna Yoga Integral)


    Utkatasana o postura de poder (Purna Yoga Integral)
    Urdhva prasarita padasana o postura de "L" (Purna Yoga Integral) 
    Utpithikasana o postura de mesa (Purna Yoga Integral) 


    V
    Virabhadrasana o postura del guerrero (Purna Yoga Integral)
    Vrksasana (Purna Yoga Integral)
    Vritasana o postura del caracol (Purna Yoga Integral)
    Vatayanasana o postura de jinete (Purna Yoga Integral)
    Vrischikasana o postura de escorpión (Purna Yoga Integral)
    Virasana o postura del héroe (Purna yoga Integral)
    Viparita konasana o postura del ángulo invertido (Purna yoga Integral) 
    Vidalasana o postura del gato (Purna Yoga Integral)
    Vyagrasana o postura del tigre (Purna Yoga Integral)
    Vajrasana o postura del diamante (Purna Yoga Integral)


    W

    X

    Y
    Yoganidrasana o postura de la cunita (Purna Yoga Integral)
    Yogamudra (Purna Yoga Integral)



    Z
    Zizumarasana o postura del delfín (Purna Yoga Integral)
    Zambukasana o postura del caracol (Purna Yoga Integral)


    ESTILO: Iyengar


     A
    Adho Mukha Svanasana (tradición BKS Iyengar)
    Ardha Chandrasana (tradición BKS Iyengar)
    Ardha Matsyendrasana I (tradición BKS Iyengar)
    Ardha Matsyendrasana II (tradición BKS Iyengar)
    Ardha Matsyendrasana III (tradición BKS Iyengar)
    Ardha Baddha padmottanasana (tradición BKS Iyengar)
    Ardha Navasana (tradición BKS Iyengar) 
    Astavakrasana (tradición Iyengar)
    Adho Mukha Vriksasana (Tradición Iyengar)
    Anantasana (BKS Iyengar)

    B
    Baddha Konasana (tradición BKS Iyengar)
    Bharadvajasana I (Tradición BKS Iyengar)
    Bharadvajasana II  (Tradición BKS Iyengar)
    Bhekasana (tradición BKS Iyengar)
    Bhujangasana I (tradición BKS Iyengar)
    Bhujapidasana (Tradición BKS Iyengar)





    C
    Chaturanga Dandasana (tradición BKS Iyengar)

    D
    Dandasana (Tradición BKS Iyengar)
    Dwi Hasta Bhujasana (Tradición BKS Iyengar)
     
    E
    Eka Hasta Bhujasana (Tradición BKS Iyengar)

    F

    G
    Garudasana (Tradición BKS Iyengar)
    Gomukhasana (Tradición BKS Iyengar)


    H
    Halasana (Tradición BKS Iyengar) 
     
    I


    J
    Jathara Parivartanasana (tradición BKS Iyengar)

    K

    Karnapidasana (Tradición BKS Iyengar)
    Kurmasana (tradición BKS Iyengar)

    L
    Lolasana (tradición BKS Iyengar)

    M
    Makarasana (tradición BKS Iyengar)
    Malasana I (tradición BKS Iyengar)
    Malasana II (tradición BKS Iyengar) 
    Marichyasana III (tradición BKS Iyengar)
    Matsyasana (tradición BKS Iyengar)
    Mayurasana (Tradición BKS Iyengar)

    N
    Nakrasana (tradición BKS Iyengar)
    Navasana (Tradición BKS Iyengar)

    O

    P
    Padma Mayurasana (tradición BKS Iyengar)
    Parighasana (Tradición BKS Iyengar)
    Paripurna Matsyendrasana (tradición Iyengar) 
    Paripurna Navasana (Tradición Iyengar) 
    Parivrtta Parsvakonasana (tradición BKS Iyengar)
    Parsvottanasana (Tradición BKS Iyengar)
    Parvrtta Trikonasana (Tradición BKS Iyengar)
    Paryankasana (Tradición BKS Iyengar)  
    Pasasana (tradición BKS Iyengar)

    Paschimottanasana (tradición BKS Iyengar)
    Pincha Mayurasana (tradición BKs Iyengar)
    Prasarita Padottanasana I (tradición BKS Iyengar)
    Prasarita Padottanasana II (tradición BKS Iyengar) 



    Q

    R

    S
    Salamba Sarvangasana I (tradición BKS Iyengar)
    Salabhasana (tradición BKS Iyengar)
    Salabhasana (Gheranda Samhita)
    Salamba Sirsasana I (tradición BKS Iyengar)
    Savasana (BKS Iyengar)
    Sayanasana (tradición BKs Iyengar)
    Setu Bandhasana (BKS Iyengar)
    Supta Padangusthasana (tradición BKS Iyengar) 
    Supta Virasana (tradición BKS Iyengar)



    T 
    Tadasana Samasthiti (tradición BKS Iyengar)
    Tolasana (tradición BKS Iyengar)

    U
    Uttanasana (tradición BKS Iyengar)
    Urdhva Mukha Svanasana (tradición BKS Iyengar)
    Utthita Trikonasana (tradición BKS Iyengar)
    Urdhva Dandasana (tradición BKs Iyengar)
    Utthita Parsvakonasana (tradición BKS Iyengar)
    Ustrasana (tradición BKS Iyengar)
    Utthita Hasta Padanguthasana (BKS Iyengar)
    Utkatasana (Tradición BKS Iyengar)
    Urdhva Prasarita Ekapadasana (Tradición BKS Iyengar)
    Uttana Padasana (Tradición BKS Iyengar)


    V
    Virabhadrasana I (tradición BKS Iyengar)
    Virabhadrasana II (tradición BKS Iyengar)
    Virabhadrasana III (tradición BKS Iyengar)
    Vrksasana (tradición BKS Iyengar)
    Vatayanasana (tradición BKS Iyengar) 

    W

    X

    Y

    Yogamudra (Tradición BKS Iyengar)


    Z


    ESTILO: Ashtanga Vinyasa


    PRIMERA SERIE:
     A
    Ardha Baddha Padmottanasana (Ashtanga Vinyasa)
    Ardha Baddha Padma Paschimottanasana (Ashtanga Vinyasa)

    B

    Bhujapidasana (Ashtanga Vinyasa)
    Baddha Konasana (Ashtanga Vinyasa)
    Balasana (Ashtanga Vinyasa)
    Baddha Padmasana (Ashtanga Vinyasa)


    C
    Chakrasana (Ashtanga Vinyasa)

    D
    Dandasana (Ashtanga Vinyasa) 

    E

    F

    G

    Garbha Pindasana (Ashtanga Vinyasa)

    H

      Halasana (Ashtanga Vinyasa)

    I


    J

    Janu Sirsasana A (Ashtanga Vinyasa)
    Janu Sirsasana B (Ashtanga Vinyasa)
    Janu Sirsasana C (Ashtanga Vinyasa)

    K

    Kurmasana (Ashtanga Vinyasa)
    kukkutasana (Ashtanga Vinyasa)
    Karma Pidasana (Ashtanga Vinyasa)  

    L


    M
    Marichyasana A (Ashtanga Vinyasa)
    Marichyasana B (Ashtanga Vinyasa)
    Marichyasana C (Ashtanga Vinyasa)
    Marichyasana D (Ashtanga Vinyasa) 
    Matsyasana (Ashtanga Vinyasa) 

    N
    Navasana

    O

    P

    Padangusthasana (Ashtanga Vinyasa) 
    Pada Hastanasana (Ashtanga Vinyasa)
    Parivritta Trikonasana (ashtanga Vinyasa)
    Parivritta Parsvakonasana (Ashtanga Vinyasa)
    Prasarita Padottanasana A (Ashtanga Vinyasa)
    Prasarita PAdottanasana B (Ashtanga Vinyasa)
    Prasarita Padottanasana C (Ashtanga Vinyasa)
    Prasaritta Padottanasana D (Ashtanga Vinyasa)
    Parsvottanasana (Ashtanga Vinyasa)
    Paschimottanasana (Ashtanga Vinyasa)
    Purvottanasana/purvattanasana (Ashtanga Vinyasa) 
    Pindasana (Ashtanga Vinyasa)
    Padmasana (Ashtanga Vinyasa)  

    Q

    R

    S

    Supta Kurmasana (Ashtanga Vinyasa)
    Supta Konasana (Ashtanga Vinyasa)
    Supta Padangusthasana (Ashtanga Vinyasa)
    Setu Bandhasana (Ashtanga Vinyasa)
    Salamba Sarvangasana (Ashtanga Vinyasa)
    Sirsasana (Ashtanga Vinyasa)
    Savasana (Ashtanga Vinyasa)  

    T 

    Tiryam Mukha Eka Pada Paschimottanasana (Ashtanga Vinyasa)

    U
     Utthita Trikonasana (Ashtanga Vinyasa)
    Utthita Parshvakonasana (ashtanga Vinyasa)
    Utthita Hasta Padangusthasana A (Ashtanga Vinyasa)
    Utthita Hasta Padangusthasana B (Ashtanga Vinyasa)
    Utthita Hasta Padangusthasana C  (Ashtanga Vinyasa)
    Utthita Parsvasahita (Ashtanga Vinyasa)
    Utkatanasana (Ashtanga Vinyasa)
    Upavishta Konasana A (Ashtanga Vinyasa)
    Upavishta Konasana B (Ashtanga Vinyasa)
    Ubhaya Padangusthasana (Ashtanga Vinyasa)
    Urdhva Mukha Paschimottanasana (Ashtanga Vinyasa)
    Udhva Dhanurasana (Ashtanga Vinyasa)
    Urdhva Padmasana (Ashtanga Vinyasa)
    Uttana Padasana (Ashtanga Vinyasa)
    Urdhva Dandasana (Ashtanga Vinyasa)
    Utplutih (Ashtanga Vinyasa)  

    V
    Virabhadrasana A (Ashtanga Vinyasa)
    Virabhadrasana B (Ashtanga Vinyasa)

    W

    X

    Y
    Yoga Mudra

    Z

    ESTILO: Hatha Yoga Clásico

    B
    Bhadrasana
    Bhujangasana

    D
    Dhanurasana

    G
    Gomukhasana
    Gorakshasana
    Garudasana
    Guptasana 

    K
    Kukkutasana
    Kurmasana

    M
    Muktanasana 
    Mayurasana
    Mandukasana
    Matsyasana
    Makarasana
    Matsyendrasana
    Mritasana

    P
    Paschimottanasana
    Padmasana 

    S
    Sankatasana
    Siddhasana
    Shalabasana
    Simhasana
    Swastikhasana 


    U
    Utkatasana
    Ushtrasana
    Uttara Kurmasana
    Uttana mandukasana

    V
    Vajrasana 
    Vrikshasana
    Vrishasana
    Virasana

    Y
    Yogasana


    Referencias bibliográficas:
     ACA REALIZANDO ALGUNAS ASANAS

     

    Chaturanga Dandasana (Iyengar)

    Chatur significa cuatro. Anga significa miembro o parte de algo. Danda significa bastón.


    Tumbado en el suelo, boca abajo, cargue todo el peso del cuerpo en las palmas de las manos y los dedos de los pies, espire y mantenga el cuerpo paralelo al suelo, rígido como un bastón. Los cuatro miembros que sostienen el peso del cuerpo son las manos y los pies. La postura es similar a las "flexiones" de las gimnasia occidental.

    TÉCNICA
    1.- Túmbese en el suelo boca abajo, sobre el abdomen.
    2.- Doble los codos y coloque las palmas de las manos a ambos lados del tórax con los pies separados aproximadamente 30 centrímetros.
    3.- Con una espiración levante todo el cuerpo unos centímetro del suelo, manteniéndose en equilibrio sobre las manos y los dedos de los pies. Mantenga el cuerpo rígido como un bastón, paralelo al suelo de la cabeza a los talones y con las rodillas tensas. Permanezca algún tiempo respirando normalmente.
    4.- Paulatinamente extienda el cuerpo hacia delante de modo que losp ies se apoyen en el suelo sólo sobre la parte superior de los dedos.
    5.- Permanezca en esta posición alrededor de 30 segundos, respirando normal o profundamente. Puede repetir este movimiento varias veces y luego relajarse en el suelo.

    EFECTOS
    La postura fortalece los brazos, y las muñecas desarrollan movilidad y potencia. Asimismo, contrae y tonifica los órganos abdominales.

    Ver también: